#LiveReview: Paramore en Chile - Un Riot a nuestra memoria y adolescencia

 

    Comenzó marzo y una insoportable ola de calor se tomó el fin de semana de los chilenos y chilenas, quienes pese a los más de 30° a las 6:00 pm, estuvieron desde muy temprano haciendo guardia al Movistar Arena para un reencuentro de diez años de espera, el regreso de Paramore a Chile.

    El conjunto encabezado por Hayley Williams llegaba con un nuevo disco bajo el brazo, su popular This Is Why y que ha sonado en todas las radiodifusoras dado su gran éxito. Un show que tenía a todo el mundo muy ansioso y que lo demostró al agotar la venta de entradas en casi dos horas y luego conseguir un segundo sold out al ampliar las localidades.

    La jornada empezó a las 19:00 hrs cuando los nacionales de Temple Agents entraron al escenario para preparar a la fanaticada de Paramore que ya a esas alturas comenzaba a ocupar la mitad del recinto de Santiago. 

    Cercano a las 20:00 hrs fue el turno de Elke, quien pese al vínculo que posee con el baterista de Paramore, venía a presentar una propuesta nueva y que resultó de maravilla, con un rock alternativo o momentos muy garage rock que logró entretener y cautivar a miles. Una intérprete con muchísimo potencial y que desató el primer cántico masivo del recinto con una versión bossa nova de "Mr Brighttside".

    Con un atraso de 10 minutos el Movistar Arena apagaba sus luces para recibir una vez más a Paramore y el recinto se viene abajo. Al ritmo de "You First" la euforia de diez años se desata en una cúpula que retumba antes el rugido del público y que reencontraba a dos amantes que se habían separado por muy largos años (sigue leyendo y te explico el porqué de ese término).

    Fue tanta la emoción de muchos y muchas, que cual concierto de artista pop del momento (y que da cuenta del tremendo momento que vive Paramore en la actualidad) comenzó a ocurrir una serie de desmayos en la cancha vip del recinto. Un tema que muchas veces puede ser caótico, debido a que obliga a calmar a un público y que no siepre reacciona de la mejor manera, porque muchas veces estas emergencias son tomadas por la producción en el escenario. Acá fue la misma Hayley quien se tomó el tiempo de estar casi 15 minutos ordenando, escuchando, calmando y dirigiendo a la seguridad, un elemento que permitió estrechar más aún los lazos con el público y que termina siendo un factor favorable para el show ... pero sigamos.

    Paramore no se guardó nada y fue de lleno con "Playing God" y la inconfundible "Decode", que desataron la emoción de miles en el lugar, quienes cantaban a todo pulmón mientras la majestuosa y cautivante voz de Hayley se hace notar con una fuerza y técnica calcada al estudio.

    Luego llegó la hora de presentar temas de After Laughter comenzando con "Caught In The Middle" y luego su último lanzamiento "Running Out Of Time", canciones que invitaron a bailar a todos los presentes y que suenan de maravilla con toda la banda de apoyo que tiene el conjunto en sus presentaciones en vivo.

    "Rose-Colored Boy" mantuvo el baile hasta la mitad, debido a que nuevamente el show debió parar frente al insoportable calor que había en todos lados y que fue un factor de fuerza mayor. La banda incluso comentó lo difícil que era el show con el calor que había en el escenario y que admiraban el esfuerzo de los fans a estas temperaturas, pero tras una breve pausa el conjunto volvió desde donde quedaron y realizaron uno de los momentos más "bizarros" de la noche.

    Para "C' est Comme Ca" - y quizás como una forma de darle un respiro al público - Hayley invitó a todos a realizar algo inédito, que todos seamos estatuas durante la canción. Sólo se puede cantar pero está prohibido bailar, técnicamente jugamos al congelado y debo decir que resultó. El público impresionantemente estuvo quieto en todo momento, pero se escuchaban los gritos de todos y todas cantando. Un momento muy extraño, que resultó a la perfección y que dan cuentan del manejo que tiene la banda con sus espectadores.

    La noche sigue con el momento para cantar y grabar que fue "I Caught Myself" y "The Only Exception", donde se dedica el tema a todos los enamorados presentes. Acá retomo la idea de unos párrafos atrás, debido a que Hayley nos ofreció todo un discurso de como no hay romance más fuerte y puro que el que uno logra a través de la música, reencontrándote a ti contigo mismo, encontrándote con otro en un lugar y sobretodo con una banda. Un precioso momento que sólo fue quebrado por la fuerza de "(One Of Those) Crazy Girls".

    Algo llamativo de este show fueron los fan actions (y que no se ven tanto en el rock), que tuvieron al público participando y siendo parte del show.  "Rose-Colored Boy", quedó un poquito opacado por los desmayos, pero se habían lanzado globos rosados durante el tema y para "The News" las luces rojas tomaron las diferentes plateas, en un show visual simplemente deslumbrante y que alcanzó su peak cuando Zac Farro llegó a cantar "Scooby's In The Back".

    Lo maravilloso de Paramore es que en todo momento el show se siente tan autentico que es imposible no sumarse a la fiesta, al baile y al canto. Hayley interpretando "That's What You Get" se saca improvisadamente los zapatos para bailar y saltar, es casi una niña pequeña disfrutando el concierto de su artista favorito y yo creo que muchos volvimos a esos años de adolescencia durante este show, sin importar si eran temas más nuevos como "Ain't It Fun" o "Hard Times".

    Si bien desordené un poquito los temas para agrupar ideas, el cierre es cautivador, donde Hayley por presiones del público (hay que destacarlos porque literal hicieron la mitad del show pese a los desmayos) logran incentivarla a interpretar acapella la recordada "Last Hope". Pero el broche de oro llega con "All I Wanted" dando fin a la primera parte.

    Veamos... con todo lo que aconteció el show se alargó, muchísimo. Esto obligaba a realizar uno que otro recorte en el setlist y que sólo tuvo un tema menos de lo que ya sabíamos que era lo programado para la noche. Para el Encore al parecer la banda quería sacar unos pocos temas, pero nuevamente los fans atacaron con un lienzo gigante que decía "and after all this time, i'm still into you" y que conmovió a Hayley y al conjunto para tocar dicho single. Un patrón que se repitió con "Misery Business" al tararear la introducción de la canción y que tuvo a Patricio y Naya (dos fanáticos que subieron al escenario) cantando la parte final. Si es que leen esto, hay que decirles que de verdad se la jugaron y lo dieron todo, incluso con los músicos disfrutando de lo que fue su performance.

    La larga jornada de domingo terminó al ritmo de "This Is Why" y con un Paramore agotado, exhausto y emocionado que nos promete que van a volver. 

    Concluir esta reseña es un poco desafiante, debido a que creo que a muchos de los fanáticos de Paramore su música toca muchísimas memorias del pasado para los que crecimos con esta banda más rock punk, mientras que para los fans más nuevos es encontrarse con el fenómeno musical del momento. Son dos estilos, son dos públicos y convergen de forma tan natural que te permite ver que toda la evolución musical que ha tenido Paramore en su carrera si tiene un muy claro hilo conductor.

    Ayer daba igual como bailaras o cantaras, si fuiste lo diste todo y se notó, fue un espectáculo en todos los sentidos, desde el público a la banda. Sí, estoy de acuerdo, tuvo varias dificultades, pero entre todos lograron superarlas. Este show deja un hermoso recuerdo y nos hace valorar y emocionarnos con varias memorias del pasado. Fue un disturbio de emociones, un riot a nuestra memoria o adolescencia, sólo esperamos no pasen 10 años más para volver a repetirlo.

Reseña por Felipe Pino Guerrero
Fotografías cortesía de Bizarro! por @estricolor – María Loreto Plaza


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