Sorprendente e inesperada propuesta en Meet & Greet con Sonata Artica en Chile


Hace poco más de una semana se realizó el concierto se Sonata Artica en Chile, y como medio tuvimos el agrado de cubrir el evento. Sin embargo, lo que no sabíamos es que nos encontraríamos con una muy grata y romántica sorpresa en el Meet & Greet ¿Quieres saber que pasó? Sigue leyendo a continuación para conocer la historia que emocionó a la banda. Queremos recalcar que la historia es contada por sus propios protagonistas y solo ha recibido pequeñas modificaciones por parte de nuestra editora.

Que cuente mi historia con Nicholas
Creo que mi historia con Nicholas comenzó mucho antes que apareciera en mi vida. Pero partamos por el principio. Hubo una vez, y creo que aún existe, un grupo de Whatsapp del fans club donde todos bromeábamos y teníamos un buen rato. Conocí a varios ahí, pero recuerdo muy bien como conectamos con Nicho. La foto de mi biblioteca, los libros del señor de los anillos y un “¡Me caso!” de su parte, siempre en broma. La foto de su biblioteca, sus libros del señor de los anillos y un “¡Yo también me caso!” de mi parte. Desde ese momento en adelante, no pasaba un día sin que conversáramos.
Yo no quería una pareja, no quería que nadie se acercara demasiado. Había mucho dolor en mi corazón. Relaciones anteriores donde siempre acabe sufriendo, mi amado papá había fallecido hacía poco, no tenía un trabajo, pero recuerdo que había esperanza en mí. Recuerdo que en las noches cerraba los ojos y le decía te amo a un hombre imaginario, esperaba que alguien llegara y me amara de verdad, pero nunca pensé lo que me deparaba el destino.
Un buen día salí a hacer algunos trámites pendientes después de lo de papá y pensé que no sería tan malo salir a dar una vuelta con alguien. Con el chico del fans club. ¿Por qué no? Éramos amigos o algo así. A él le gustaba una chica y yo… Sólo quería distraerme un rato.
Recuerdo muy bien ese día. Lo divisé de lejos. Camisa negra, boina, barba. Su sonrisa. Recuerdo haber pensado “Es tan lindo… Nunca me va a tomar en cuenta”. Debo haber mirado el suelo y haber esbozado una sonrisa de resignación antes de que fuéramos por una cerveza. Una cerveza que se transformó en unas cuantas, que terminaron yendo a mi cabeza y al coqueteo descarado. Me hizo subir a una micro y, en el camino a mi casa, supe que era amor a primera vista, pero no quería tener esperanzas.
Sin embargo, lo que nos convoca aquí es Sonata Arctica. Días más tarde, junta del fans club. Esta vez no iba a beber, así que decidí ir en auto. Como vivimos relativamente cerca se me ocurrió pasarlo a buscar. ¿Alguna vez te has sentido en la friendzone? Así me sentí todo ese día. Recuerdo haber cantado “The Misery” y “Shamandalie” a todo pulmón en el Parque O’Higgins con un amigo. Y cuando lo fui a dejar… No quería bajar… Y de pronto ocurrió la magia. Si cierro los ojos puedo volver a sentir ese beso. Nunca me habían besado así. Son los labios más dulces que existen en el mundo… Y son completamente para mí. Recuerdo haberme metido en mi cama esa noche y quedarme dormida con una tremenda sonrisa, sintiendo el olor de su perfume en mi piel.
Desde ese día, nunca más nos separamos. Gracias San Tony Kakko por favor concedido. Nicholas estudia en la universidad y yo ya trabajo como veterinaria. Tenemos casi 7 años de diferencia y debo decir que esto me asustaba un poco al principio. No sé si él es muy maduro para su edad o yo muy inmadura para la mía… O ambas, pero es mi complemento, mucho más allá de que Sonata Arctica sea nuestra banda favorita, mucho más allá de los libros o las ñoñeces varias que nos unen. Es ese hombre que me complementa, que entiende a la perfección lo que pasa por mi mente, que puede leer mi alma en mis ojos. Lo que hay entre nosotros es una relación tan maravillosa y tan perfecta que no existen palabras humanas que lo logren explicar. Es esa persona que siempre busqué. Hasta que un buen día me llegó la noticia de que era hora de ir fuera de Santiago a conocer a sus padres. Caminé en círculos por la recepción de mi trabajo prácticamente por horas. ¿Qué pensarían ellos? ¿Les parecería bien una chica mayor, tatuada y metalera? ¿Sería la nuera que su padre militar esperaba? No me pregunten como logré manejar hasta su casa, ni la cara que puse cuando, llegando, me dejan sola con su mamá. Resultó que la chica mayor, tatuada y metalera si les agradó, y acabaron acogiéndome como parte de su familia. Son las personas más buenas que pude encontrar y, a fin de cuentas, no sólo
gané una pareja, sino una familia entera más. No por nada pasé gran parte del verano en su casa. Quizá a estas alturas ustedes piensen que ya teníamos el título de “pololos”. Pues no. Nicholas no es de esos chicos que van y te dicen “¿Quieres pololear conmigo?” en un parque o comiendo un helado. A Nicholas le gustan las cosas con escándalo. Si él pudiera subirse al escenario en un concierto y robar el micrófono del vocalista, lo haría. Bueno casi lo hizo. Preparó un lienzo durante semanas, con ayuda de montones de personas (suegros incluidos) que dice “Sara, do you want to be my girlfriend?” ¿Recuerdan el concierto de Sabaton? Pues bien, la Sara de ese lienzo que Tommy Johansson mostró a un lado del público en algún momento soy yo. Ahora adorna mi pieza y tenemos bien guardada la uñeta que Tommy nos regaló como “regalo de pololeo”. El día del concierto de Sonata Arctica en Santiago se cumplían exactamente seis meses desde ese día dónde, sin nada de timidez, Nicholas me pidió pololeo. Seis meses no es nada, dirán ustedes, pero creo que me estoy extendiendo demasiado en esta historia como para explicar en detalle todo lo que hemos pasado en estos seis meses. Nicholas ha sido mi fuerza y mi apoyo más grande en el largo y doloroso proceso de superar la perdida repentina de mi papá. Nunca una pareja antes había tenido tanto interés en conocerlo y la primera y única persona que lo hace lo conoce en la lápida de un cementerio. Nicholas ha estado conmigo en mis días buenos y en mis días malos… y en los más malos. Se ha quedado dormido cuidándome después de varias crisis de angustia y nunca lo he visto quejarse. He despertado en sus brazos después del efecto de los sedantes y siempre me devuelve una sonrisa. Ha creído en mi cuando nadie más lo ha hecho, hemos luchado juntos contra los males del mundo (porque hasta magia negra nos han tirado), nos hemos apoyado en las buenas y hasta en las más malas y hemos salido victoriosos y triunfantes. Hemos discutido y discutido fuerte, pero jamás peleado. En estos ocho meses de relación hemos construido algo hermoso, bello, fuerte e indestructible.
Así que si seis meses de pololeo le parece poco, créame, que para nosotros vale más que veinte años vacíos. Decidí hacer algo especial. Venía la banda que nos unió (si no fuera nuestra banda favorita y no estuviéramos en su fans club quizá nunca nuestros caminos se hubieran cruzado), teníamos entradas para el meet & greet, a Nicholas le gustan las cosas en grande. Probé el terreno y me decidí a algo más. Compré los anillos y decidí que apenas tuviéramos un momento le pediría que fuera mi pareja por el resto de nuestras vidas. No se ilusionen de un matrimonio muy pronto, hay mucho que hacer antes (terminar la carrera, tener una casa, hacer un postgrado), pero sí podemos comenzar a luchar por esa vida juntos que ya hemos comenzado a formar. Así que ahí, tiritando como si estuviéramos en el frio de Finlandia, frente a la banda que hizo que nuestras vidas se unieran, frente a la banda que me salvó la vida tantas veces (se lo dije a Tony Kakko alguna vez, personalmente), le pregunté al hombre que me dijo que no me rindiera nunca, que viviera para ser feliz con él, si quería subir de nivel conmigo. Y me dijo que sí. Sólo me queda agradecer. Agradecerles a todas y cada una de las personas que hicieron que el universo completo se conjugara a nuestro favor. A Tony Kakko por su música, que, desde que la descubrí siendo una adolescente me ha hecho sentir que no estoy sola en este mundo. A los chicos del fans club y particularmente a nuestros amigos, que nos han entregado su apoyo y cariño desde ese primer beso en mi auto. A esas personas que pasaron por mi vida y ya se fueron, todos vienen a nuestras vidas a enseñarnos algo, gracias por lo que me han enseñado y que sean muy felices. A mi papá que me cuida del cielo. A Diego que tomó las fotos del compromiso más loco del mundo y que, con mucho respeto, se acercó a nosotros para compartir nuestra historia. Gracias a todos.
Keep live music alive!!!


Mi Historia con Sara comienza hace unos 2 años atrás cuando ingresé al chat de Whatsapp del Fans club de Sonata Arctica. En él hice de inmediato un grupo de amigos, los que siempre respondían cuando alguien hablaba, éramos los más activos y entre ellos estaba Sara, yo solo sabía que era veterinaria y era muy buena para tirar tallas a los demás.
Un día en una conversación ella envió una foto dónde aparecía su biblioteca y entre sus libros, los tomos del Señor de los Anillos y como yo soy bastante “ñoño” y me gustan esas cosas dije “Me caso” y ella me siguió el juego en el chat del grupo, y así siguió con nuestro grupo de amigos, pero no salía de eso, solo conversaciones de amigos unidos por nuestro fanatismo hacia nuestra banda favorita.
Un día, para ser más exacto el 22 de septiembre del año 2016, Sara me invita a salir, sólo para divertirnos un rato porque sí y quedamos de juntarnos en el metro Plaza Egaña porque cabe destacar que no nos conocíamos en persona, solamente lo que hablábamos en el grupo y bueno, ella es mayor que yo por 6 años y yo no soy de Santiago así que no conocía muchos lugares para salir con una chica, y menos una chica mayor que yo, y bueno, por no quedar como un “cabro chico” se me ocurrió invitarla a una cervecería llamada HBH (muy buena en realidad, tiene un toque inglés increíble, la recomiendo, bueno, la recomendamos) ubicada en Ñuñoa, ya que a ambos nos quedaba relativamente cerca de nuestras casas y bueno eso fue una pésima idea…
Cómo dije anteriormente nos conocimos en el metro Plaza Egaña y nos dirigimos hacia el HBH donde terminamos los dos ebrios y ella coqueteándome descaradamente y yo haciéndome el desentendido, porque quería verla nuevamente pero de una manera más seria y lucida; la cosa es que nos fuimos a casa. Yo la dejé en el paradero de la micro cuidando de que no le pasara nada ya que era tarde por la noche (estuvimos más de 5 horas juntos conversando, jamás me había pasado eso con ninguna persona anteriormente, ni siquiera amigos que ya tenía) y luego tomé una micro hacia la mía, mientras en el grupo de Whatsapp llovían indirectas hacia mí por parte de ella.
Tres días después de incesable spam de ella sufriendo metida en la Friendzone, el 25 de septiembre hubo una junta del Fans club y ella me pasó a buscar en su auto para irnos juntos y después de terminada ésta también regresarnos los dos (ya que vivimos relativamente cerca), pero al momento de tener que bajarme no lo hice, en vez de eso la besé y fue lo más maravilloso que he hecho y desde ese día decidimos estar juntos, pero no estábamos pololeando, solo estábamos juntos sin ningún nombre, porque así lo quisimos, pero ahí no termina ésta historia. Sabaton agenda concierto en Chile el 7 de noviembre y como buena pareja metalera planeamos ir a verlos juntos, como nuestro primer concierto en pareja (y así han sido todos hasta ahora, Rhapsody, Sonata Arctica, etc.) y para hacerlo más memorable se me ocurrió pedirle pololeo en el concierto por lo qué pinté un gran lienzo con el logo de la Banda (Sabaton) en el cual le pedía ser su novio: “Sara do you want to be my Girlfriend”, muchísima gente me ayudó y el día del concierto lo aventé al escenario siendo tomado por Tommy Johansson, el guitarrista de la banda, el cual lo mostró al frente de todos y Sara acepta entre lágrimas, luego Tommy nos regala una de sus uñetas como “regalo de pololeo” y decidimos llamarlo nuestro Padrino de pololeo. Sin duda fue un momento muy especial para ambos, lo tenemos muy marcado en nuestras vidas. Y ahora Sonata Arctica confirmaba su llegada a nuestro país el día 7 de mayo, justo el día en que se cumplen 6 meses del concierto de Sabaton, donde le pedí pololeo, pero lo que yo no sabía es que esta vez la sorpresa era para mí, Mi Sari había planeado que nos comprometiéramos frente a nuestra banda favorita, la que nos unió en un primer momento, así que en plena firma de autógrafos saca de uno de sus bolsillos la cajita con nuestros anillos, quedando la banda atónita y yo obviamente súper feliz aceptando estar con ella para toda la vida, frente a todos nuestros amigos que se encontraban en ese momento ahí con nosotros, los fotógrafos, el staff de la productora y la propia banda que nos pidió por favor que nos sacáramos más fotografías juntos, y después para más sorpresa, en la mitad del concierto nos dedican una de sus canciones más románticas. Sin lugar a dudas fue una noche increíble que recordaremos para siempre en nuestras vidas.
Keep live music alive!!!

Desde The Resistance les deseamos la mejor de las suertes en su relación y vida juntos. Que linda es la música, que lindo es el amor, este admin se ha emocionado.

Revisa la reseña de Sonata Arctica en Chile

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