#LiveReview: Saxon "Heavy Metal implacable"


En la jornada de viernes 8 de marzo (el 8M a nivel mundial) en nuestro país recibíamos la visita de una de las bandas más representativas del Heavy Metal, no solo inglés, sino que mundial, nada menos que a los tremendos Saxon

Sin teloneros, una Blondie a su máxima capacidad y con un “elegante retraso” de 6 minutos, los sajones salían a escena cuando el reloj marcaba las 21:06 hrs. Sonando los acordes de la intro “Olimpus Rising” y sin más espera, entran de lleno con la canción que da nombre a su disco más reciente, la tremendísima “Thunderbolt”. Y si el embate te parecía poco, sin ningún tipo de descanso, la batalla continua con la tremendísima “Sacrifice”. A esta altura con menos de 10 minutos de show, la batalla y la euforia era total en una Blondie que caía rendida ante el poder de los sajones. Primera pausa para los aplausos del respetable y de agradecer a los asistentes. Y ahora lo continua una calada de clásicos que se siguen ente si, comenzando con “Wheels Of Steel”. Hasta ahí, todo bien, sin mayores sobresaltos y todo saliendo acorde al plan. 

El primer “cambio” vino con la siguiente canción, con una de las favoritas de quien escribe, la gran “Denim & Leather”, que si bien, es una canción que está dentro de la gira, no la tocaban en este orden, pero tampoco es algo de alarmarse, solo variaron un poco el orden de las canciones nada más, lo cual no empaña en absoluto el desempeño de la banda que muestra un fiato tremendo sobre el escenario y que más allá de los años sobre escena, saben perfectamente que hay que hacer y que no. Dudo que alguien haya estado disconforme con lo visto ayer. Los fuegos lo continúan con otro clásico de clásicos, “Strong Arm Of The Law”. Y hasta el momento la banda no solamente ha dado el 100% sobre el escenario, sino que todos los que tuvimos la oportunidad de ir estábamos fascinados con lo visto hasta este momento. Es verdad, la Blondie no es un lugar que se caracterice por el buen sonido, y eso a ratos se evidenció con la saturación de sonidos, sobre todo en los solos de guitarra, y a ratos en la voz que rebotaba. Pero fueron puntuales, y que en absoluto empañaron la presentación y que nos permitió disfrutar de Saxon en su esplendor y sin sobresaltos. 


Los temas nuevos tienen ese poder especial que los hace explotar y mostrar ese lado “nueva era” pero con la potencia de antaño, es así como llega “Battering Ram” para destrozar todo lo que se cruzara. Personalmente uno de los temas que más esperé, y que disfruté a más no poder. Aunque en honor a la verdad, no era el único, todos los que estábamos ahí (o la gran mayoría), estábamos en la misma situación.  Después de eso, nos sigue una dupla inseparable, las tremendísimas “Rainbow Theme” y “Frozen Rainbow”, que con bandera chilena en mano de Byford logrando una tremenda atmósfera a la canción y al momento vivido. Con “Backs To The Wall” el sonido hardrockero de antaño volvía en gloria y majestad sobre el escenario de la blondie que a esta altura ya tenía a sus máximos exponentes sobre el escenario y a una audiencia completamente a sus pies. Y como no hacerlo, si durante las casi dos horas que Saxon estuvo sobre el escenario, parecía que el mundo se hubiese detenido. Una sensación que muy pocas veces he sentido que me pasa al ver un show. 

Con homenaje a Motörhead y a la memoria de Lemmy, tocaron la segunda (y última canción) del disco Thunderbolt. Disco por lo demás, los traía de gira y que prácticamente omitieron. Con los acordes de “They Played Rock And Roll” y con las revoluciones a mil por hora, el estallido se dejó sentir por todo el lugar. Canción con claros tintes Motörhead, como buen homenaje, y pero con la solidez que solo Saxon te puede garantizar, fue tal vez, uno de los puntos más altos del show.     
“Power And The Glory” era lo siguiente en sonar y los sonidos clásicos volvían a retumbarnos los oídos, con una consistencia en su desplante y sin nada de más, con los suficiente para mostrar un show de nivel pero sin “arrancarse con los tarros”, los sajones sabían cómo debían presentarse y con un set list impecable demostrando el peso de su nombre en cada nota.    


En este momento se produce un momento de interacción con el público, donde además de agradecer a la gente el que esté con ellos, hace una breve encuesta, que canción querían escuchar, “Hungry Years” o “Ride Like The Wind”, la canción que se gritara más fuerte era la ganadora, yo grité por “Hungry Years” pero la mayoría se inclinó por “Ride Like The Wind”, y escuchando la voz del pueblo fue la siguiente en sonar. ¿Qué puedo decir? Más allá que se debe respetar la voz del pueblo (obvio) creo que nos farreamos poder escuchar un tremendo temón. Cosa de gustos. “Solid Ball Of Rock” sonaba a continuación, en este momento, sajones y chilenos ya son uno en la blondie, con camaradería total por parte de ambos y con la banda permitiendo que su público participe en las canciones, dejándolos corear y darle ese regalo que uno como fanático siempre quiere.

Las motos, el cuero y el Heavy Metal se toman la blondie con “Motorcycle Man”, con ese solo de guitarra que, para quien escribe, es de los solos con más pelotas de, no solo Saxon, sino que del Heavy Metal.  Con los acordes de “747 (Strangers In The Night)” se crea, tal vez, el momento donde el sonido más jugo en contra a ratos, con el cambio de distorsión a limpio, quedaba la guitarra limpia comiéndose los demás instrumentos (cosa difícil en un ámbito normal, sobre todo para que Glocker no se escuche, sabiendo lo fuerte que le da a los tambores). Pero siendo justos, fue solo al inicio, después con el transcurrir de la canción eso se fue solucionando.  La siguiente en el repertorio fue “And The Bands Played On”, y aquí, yo dando una opinión más personal, debo sacarme el sombrero con el sonidista, quien teniendo una canción donde un solo de guitarra prácticamente cubre toda la canción, se las arregló para que no saturara, no se comiera el resto de los instrumentos (voz incluida) y la sacó adelante sin ningún problema. La expertiz se notó y es algo que debía destacarlo.


Tal vez, con las siguiente canción la objetividad se me irá al carajo, pero tengo que expresarlo tal cual lo sentí en ese momento, la canción “LionHeart” (la siguiente en el repertorio) es de mis favoritas, tanto la canción como ese disco, están dentro de mis infaltables, y eso mismo me provocó que esa canción la disfrutara como fanático. Me alegró notar que no solo era yo, que éramos varios que cantamos y coreamos como si la vida se nos fuera en eso. Dándonos un viaje al infierno y volviendo otra vez, fue lo que nos llevó Saxon con su clásico “To Hell And Back Again”, y donde, literalmente nos dio un viaje con toda la potencia y clase que los caracteriza, y un repaso por el tiempo, donde una canción que está pronta a cumplir 40 años y suena como si la hubieran compuesto ayer. Simplemente majestuoso.

Las clases de música y viajes en el tiempo continúan con Dallas “1PM”, con la ambientación sonora característica y con los sonidos envasados trayéndonos el recuerdo nos topamos con que los sajones saben lo que hacen, no improvisan sobre el escenario, hacen todo acorde al plan. Y eso se noto hasta en el juego de luces, donde sabia cada uno donde debía estar parado sobre el escenario para que prácticamente estuviéramos presenciando la grabación de un videoclip pero sin cámaras, solo nosotros presenciando tamaño desplante. Vuelvo a salirme de mi postura para hablar más a tono personal, y es que me es muy difícil mantener la objetividad cuando comienzan a sonar los primeros acordes de “Crusader”, es claro, todos disfrutamos esta canción, y como no, si es una de las clásicas de su repertorio, y uno espera cantar a todo pulmón ese coro épico. Y por lo menos, nos pudimos dar ese gusto. 

 Con eso termina la primera parte del show con el típico final falso o “encoré”. La banda baja de escena pero las luces siguen apagadas, el respetable coreando el nombre de Saxon como si fuera un equipo de futbol (grito típico por lo demás por esta parte del planeta) y después de dos minutos aproximadamente, los ingleses vuelven al escenario para dar con todo el segundo tramo de su show. Todo bien planeado, sin nada al azar y sabiendo bien como se hacen las cosas. Lo siguiente en continuar es un clásico en la historia del Heavy Metal, y que mejor nombre que “Heavy Metal Thunder”, entrando de lleno reventando todos los tímpanos y con una potencia que, más allá de la fama de la banda, es increíble (e intentando ser lo más objetivo posible), que canciones con más de 30 o 40 años, suenen actuales, y que los sujetos que están sobre el escenario, que bordean los 70 años, tengan la vitalidad de alguien de 25. Algo que a veces omitimos cuando los vemos en vivo pero que es así, es una realidad y que no tengo más que sacarme el sombrero ante ello. “Never Surrender” entra a escena y que se puede más decir, simplemente Saxon señoras y señores. Perteneciente a uno de sus discos fundamentales y con esa marcha típica de Saxon en los tambores hacen de esta canción, esas que no sabes si bailarla o mover la cabeza. Sea como sea, solo se disfrutan sin más. 


Y como cierre de oro a este tremendo concierto, que mejor que realizarlo con la clásica de clásicas (sé que dije eso más arriba, pero esta sí que es clásica de clásicas entre clásicas) la única “Princess Of The Night”. Coreada por todos, reconocida por todos y que es muy difícil que una canción de tamaña factura pueda pasar indiferente. Siendo las 22:57 hrs en Chile continental, la banda cierra su presentación, luces prendidas y los sajones agradecen a la gente por haber estado ahí, y nosotros agradecidos de ellos por tremendo espectáculo brindado. 

En show casi redondo en sus casi dos horas de presentación, me atrevería a decir que nadie salió disconforme. Tal vez (y esto es más una apreciación personal), debieron incluir más temas de su trabajo más reciente, haciendo la gran Metallica con St Anger, solo tocaron dos canciones de Thunderbolt, tomando en cuenta que es un discazo y que pudieron haberle sacado más provecho. Aun así, y como dije antes, es más una apreciación personal.  En todos los demás puntos, el concierto fue impecable, sin grandes sobresaltos y con una banda que (y como he dicho a lo largo de esta reseña), sabe perfectamente lo que hace sobre el escenario, y se notó desde el primer momento. 

Escrito por: Fernando Molinet
Fotos por: Diego Pino
     
 

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