Chapterhouse está celebrando los 35 años de “Whirlpool”, uno de los discos fundamentales asociados a la escena shoegaze británica. Después de recorrer Reino Unido y Estados Unidos, la banda se prepara para visitar por primera vez Latinoamérica, y se presentarán en nuestro país el 9 de octubre en RBX. En esta conversación, Stephen Patman habla sobre volver a tocar su primer disco completo, la evolución de Chapterhouse, el reencuentro con antiguas demos y los planes de nueva música.
Esta será la primera vez de Chapterhouse en Latinoamérica. ¿Cómo te sientes ante la posibilidad de tocar estas canciones en países como Chile?
Vamos a hacer lo que hacemos normalmente y será interesante ver cómo reacciona el público. Realmente no sabemos qué esperar de Chile. Estoy seguro de que, en muchos sentidos, las personas que aman la música son bastante parecidas en cualquier lugar. No sé qué tan diferente será la experiencia, pero estamos muy emocionados por conocer un país hermoso, disfrutar de la comida y la cultura y, por supuesto, tocar para el público, eso es algo que realmente esperamos con ganas.
Están celebrando los 35 años de “Whirlpool". ¿Cómo ha sido volver a escuchar y tocar este álbum después de tanto tiempo?
Lo hemos disfrutado mucho. Ha sido bastante extraño tocarlo en orden, porque normalmente mezclamos más las canciones y las combinamos con otros temas de nuestro repertorio. Para esta gira decidimos tocar el álbum completo, así que hemos tenido que recuperar algunas canciones que no tocábamos desde hace mucho tiempo, como ‘Guilt’ e ‘If You Want Me’. Después hacemos otro set con canciones que también queremos que la gente escuche.
Ha sido positivo porque “Whirlpool" funciona como un conjunto de canciones, pero al mismo tiempo limita la posibilidad de tocar otros temas, por eso decidimos hacer ambas cosas. Además, cuando conoces muy bien un disco, sabes cuál va a ser la siguiente canción, es como si ya la tuvieras en la cabeza, es interesante.
Por ejemplo, ‘Pearl’ y ‘Breather' normalmente aparecerían más adelante en nuestro set, pero ahora las tocamos al principio. Es bastante diferente para nosotros.
¿Sientes que el álbum tiene un significado diferente para ustedes después de 35 años?
No estoy seguro de que el significado de las canciones nos parezca diferente, Cuando las cantamos, nos sentimos cómodos. Lo interesante es aceptar cosas que hiciste cuando eras muy joven. A medida que envejeces, te vuelves más indulgente contigo mismo. Cuando volvimos a aprender estas canciones, a tocarlas y cantarlas nuevamente, empezamos a apreciar lo que habíamos hecho y a pensar: “Bueno, no estuvo tan mal”.
Teníamos 17, 18, 19, 20 o 21 años cuando hicimos todo aquello. Éramos muy jóvenes, pero también estábamos llenos de energía y nuestras cabezas estaban llenas de ideas.
Y ahora, de alguna manera, es agradable estar aquí. Incluso creo que las estamos tocando mejor que nunca. Sonamos mejor que antes.
Somos músicos, productores y mezcladores con mucha más experiencia. Hemos aprendido muchísimo durante las últimas dos décadas y sabemos cómo hacer que las cosas suenen bien.
¿Crees que esta celebración permite presentar “Whirlpool" de una manera diferente a como fue recibido originalmente?
Sí, para nosotros ocurrió hace mucho tiempo, pero ahora existe un gran interés por ese sonido. Y no es solamente algo retrospectivo: hay muchas bandas jóvenes haciendo música inspirada en él.
Me parece genial poder presentarnos como queremos que la gente escuche nuestra música, en lugar de hacerlo solamente desde la perspectiva de cómo fue percibida en aquel momento.
Chapterhouse también experimentó mucho después de “Whirlpool”. ¿Cómo ves esa evolución entre ese disco y “Blood Music”?
Siempre estábamos experimentando. Nuestra idea fundamental era crear música con una determinada atmósfera. En muchos sentidos había una influencia psicodélica, nos influyó mucho la psicodelia de los años 60 y creo que ese fue nuestro denominador común. Nunca tuvimos miedo de probar cosas nuevas y hacer lo que sentíamos en ese momento.
“Whirlpool y Blood Music son discos bastante diferentes, pero ambos siguen siendo Chapterhouse.
Probablemente habríamos hecho algunas cosas de manera diferente en Blood Music, simplemente porque en ese momento había mucha presión externa sobre la banda.
Por eso estamos tan orgullosos de la caja recopilatoria cronológica que hicimos. Queríamos mostrar nuestra evolución completa.
Hace unos tres años lanzamos una caja de seis CD con Cherry Red Records que reúne prácticamente todo lo que hemos grabado.
Comienza con las primeras demos, después pasa por los primeros EP, “Whirlpool”, las canciones que grabamos después de ese disco y antes de “Blood Music”, y finalmente llega hasta las demos que estábamos haciendo justo antes de separarnos.
Todo está ordenado cronológicamente, creo que eso permite entender mucho mejor nuestra evolución. Puedes ver cómo cambiamos entre “Whirlpool” y “Blood Music”, cómo evolucionaron las canciones y hacia dónde nos dirigíamos.
Para nosotros ha sido muy importante porque cuando la gente te juzga solamente por uno o dos discos, no necesariamente obtiene una imagen completa de la banda. Por eso también intentamos mostrar todas nuestras facetas en directo.
Hace poco también volvieron a publicar algunas de sus primeras demos. ¿Qué se siente al escuchar grabaciones que tienen casi 40 años?
El año pasado lanzamos las primeras demos que grabamos cuando teníamos alrededor de 17 o 18 años. No había escuchado esas canciones ni esas grabaciones desde entonces, habían pasado casi 40 años. Fue realmente interesante volver a escucharlas, las grabamos todas en un día, antes de que tuviéramos un contrato discográfico y antes de estar dentro de la industria musical.
Al volver a escucharlas, aparecieron muchos recuerdos. Cuando estaba revisando material para la caja recopilatoria, algunas demos me hicieron recordar momentos específicos, pero había muchas cosas que ya no recordaba. Incluso cuando le pedimos a Sony que nos enviara todas las canciones para poder escucharlas, había dos o tres que habíamos olvidado completamente que habíamos escrito. Fue bastante curioso.
Para ti. ¿La música funciona como una forma de viajar al pasado?
Sí, cuando vuelves a escuchar determinadas grabaciones después de tantos años, aparecen recuerdos muy específicos. Es interesante porque algunas cosas que habías olvidado regresan inmediatamente a tu cabeza a través de la música.
¿Cómo es compartir toda esta historia musical con tu familia?
Sí, es agradable. Mi hija nunca admitiría que es fan, pero últimamente ha venido a algunos de nuestros conciertos. Creo que todavía tiene la edad suficiente como para asimilarlo de una manera particular, incluso ahora se sorprende un poco al verme en el escenario. Es como si pensara: “Pero ese es mi padre”.
Es bonito poder compartirlo con la familia y convertirlo también en una experiencia familiar.
¿Tienes un álbum favorito al que siempre vuelves?
Es una pregunta difícil. Mi elección cambia mucho. Hay tanta música que me encanta que, si digo algo ahora, probablemente mañana sería diferente.
Pero si hablamos de un disco al que puedo volver una y otra vez, diría que la banda sonora de “Paris, Texas” de Ry Cooder. Es un disco precioso que no se puede encasillar realmente en ningún género. Es como si tuviera vida propia, lo podría escuchar en cualquier momento y simplemente sumergirme en él.
¿Están trabajando en nueva música o por ahora están concentrados en tocar?
Estamos planeando escribir más. Ya hemos empezado a trabajar en algunas cosas nuevas. Nos habría gustado avanzar más rápido. Tuvimos algunas semanas sin giras y pensábamos que podríamos componer más, pero han surgido muchas cosas que organizar y todo ha avanzado lentamente.
Simon, nuestro guitarrista, ya no está tocando con nosotros en estas giras porque decidió que no quiere tocar en directo, pero estamos trabajando juntos en una canción. Yo tengo un par de ideas y Andy también está empezando a componer música.
Esperamos tener algo nuevo para la primavera del próximo año, quizás un EP de cuatro canciones o algo así.
Es difícil encontrar el tiempo. La gira implica viajar, tocar, viajar y volver a tocar. Y además hay muchas otras cosas relacionadas con la organización que hacemos nosotros mismos, pero esperamos escribir material nuevo y, si podemos, publicarlo alrededor de abril o mayo del próximo año.
Si pudieras hablar con el Stephen de aquella época, cuando Chapterhouse estaba comenzando, ¿qué consejo le darías?
Creo que le diría que se escuchara a sí mismo y que luchara más por defender sus propias decisiones. Éramos muy jóvenes cuando estábamos en la banda y hubo muchas situaciones en las que quizás tomamos decisiones que no habríamos tomado si hubiéramos tenido más confianza o seguridad en nosotros mismos.
Así que diría: no dejes que otras personas influyan demasiado en lo que quieres hacer. Tú tienes razón cuando ellos están equivocados.
Creo que Andy probablemente diría lo mismo. No dejaría que nadie cambiara lo que planeas hacer si realmente crees que estás en el camino correcto.
No haría exactamente la misma música ahora que hacía entonces, obviamente. Pero hubo decisiones que sabíamos que estaban mal en ese momento y éramos demasiado tímidos para detenerlas. A medida que envejeces te vuelves más seguro de ti mismo.
Ese sería el consejo que me daría: cree en ti mismo y no dejes que nadie cambie lo que planeas hacer.
Con todo lo que han vivido y considerando que hoy existe tanto interés por la historia de esa escena, ¿te gustaría escribir un libro sobre Chapterhouse?
Es gracioso. A veces me encuentro con Nat, de Sonic Cathedral. Ellos publicaron nuestras demos el año pasado y quieren lanzar también la sesión de KEXP que hicimos en mayo. Cada vez que hablo con él y le cuento anécdotas de aquella época, siempre me dice: “Deberías escribir un libro”. Así que, quién sabe. Quizás algún día.}


