Los primeros detalles fueron entregados por Anders Fridén durante una entrevista con Magenta TV. El nuevo material fue grabado en Los Ángeles junto al productor Howard Benson, conocido por su trabajo con artistas como Sepultura, Motörhead y Body Count, mientras que Mike Plotnikoff estuvo a cargo de la ingeniería.
El álbum marcará la cuarta colaboración de estudio entre Benson e In Flames, una relación que comenzó con Battles en 2016 y que se ha mantenido durante buena parte de la etapa más reciente de la banda.
Aunque todavía queda trabajo por delante y el disco ni siquiera ha llegado a su mezcla definitiva, Fridén adelantó que el material reúne diferentes elementos desarrollados por In Flames a lo largo de su carrera “Sonará como a In Flames y a nada más. Y ese es un sonido de lo más único, diría. Creo que hemos recopilado todo lo que hemos ido creando y dando forma a In Flames dentro de un único y gran álbum. Tengo muchas ganas de que el público lo escuche. Estoy muy orgulloso de él. Todos han dado lo mejor de sí. Y sí, suena alucinante, y ni siquiera está todavía mezclado”.
Por ahora no existen mayores antecedentes sobre el lanzamiento, aunque el álbum podría marcar además el debut en estudio con In Flames del baterista Jon Rice, quien ha acompañado a la agrupación en vivo desde mayo de 2025.
Asimismo, durante la conversación, el vocalista también se refirió al impacto que In Flames ha tenido sobre el desarrollo del death metal melódico y, particularmente, sobre las generaciones de bandas que aparecieron después de la consolidación del denominado sonido de Gotemburgo.
Fridén reconoce que durante sus primeros años nunca imaginaron que la música que estaban creando terminaría convirtiéndose en una influencia para tantos grupos: “Simplemente éramos fans de la música, y queríamos crear nuestra propia interpretación del heavy metal. Nos lo pasamos genial creando lo que amábamos y tomando inspiración de muchísimas otras bandas. Me siento realmente honrado de escuchar esos comentarios, pero no les doy más importancia. No te vienen del todo bien”.
El cantante también reconoce que existen bandas cuyos riffs recuerdan directamente al trabajo de In Flames, pero evita adoptar una posición demasiado estricta respecto a la influencia musical. Después de todo, admite que ellos mismos hicieron exactamente lo mismo con sus referentes: “Si Iron Maiden está escuchando ahora mismo, que sepa que les pelamos algunos de sus riffs. Esa es la verdad”.
Para Fridén, alcanzar una originalidad absoluta dentro de la música resulta prácticamente imposible. En cambio, entiende la influencia como parte natural del proceso mediante el cual el metal continúa transformándose y generando nuevas propuestas: “Agarrai pequeñas partes de aquí y allí, tiras algunas de tus propias ideas, y eso es lo que permite que la música avance. Y creo que eso es maravilloso. Esto no va de decir: “Esto es nuestro, nuestro y nuestro”. Además, para ser honestos, cuando creamos un álbum y lo terminamos, se lo damos a nuestros fans y deja de estar en nuestras manos. Ya no podemos hacer nada más. Depende del resto. No lo podemos controlar. Es vuestro. Y si alguien quiere tomar esas ideas e inspirarse para crear su propia banda o utilizarlas en una que ya exista, lo pueden hacer”.
Por último, otro de los temas abordados por Fridén fue la particular relación entre las bandas de metal y un público que puede mostrarse especialmente crítico frente a los cambios musicales.
Una situación que In Flames conoce bien. A lo largo de su trayectoria, los suecos han atravesado distintas etapas estilísticas, alejándose progresivamente de algunos elementos asociados a sus primeros discos e incorporando nuevas influencias a su sonido.
Sin embargo, Fridén asegura valorar precisamente la intensidad con la que los seguidores del género viven la música, incluso cuando esa misma pasión termina convirtiéndose en críticas hacia las decisiones de una banda: “Amo que la gente sea pasional. Los fans del heavy metal te juzgarán al máximo, pero también son muy apasionados, y eso es lo que amo del género. Por eso quiero formar parte de él. Para mí fue una sorpresa, que de repente… Quería formar parte del heavy metal porque pensé que no existían reglas; que podía hacer lo que quisiera: gritar, tocar música a todo volumen… Pero años después, descubrí que “no podía” hacer esto y no podía hacer aquello. Pero que le jodan a eso. Haz lo que te de la gana”.
