La affectio societatis es la demostración de la voluntad que tienen las personas para asociarse en vista de un objetivo o bien común. Para los leguleyos, es lo que se necesita, como requisito básico, para constituir personas jurídicas o bien para otro tipo de organizaciones para realizar un determinado negocio o encargo. Algo así, creo, aunque metafóricamente dijo el Kash, es lo que hicieron estos grandes exponentes que recayeron en la estación ULA.
Y es que sí, hay aventureras y aventureros que solo necesitan su voz y una mochila para emprender la ruta, sin más, vaya donde vaya, con proyectos en el horizonte y letras que aún no se escriben, cantos que nunca se escucharon y shows que tardan en aparecer. Recuerden: así es la vida de quienes continúan y disfrutan de la música, sin un puerto, como si nunca más pudieran tocar tierra firme, eternos errantes del rock.
Dentro de este grupo encontramos a vocalistas que han sido parte no solo de bandas, sino de generaciones que han seguido sus proyectos y, tal vez, no conocían quién era el humano detrás de esas armoniosas líneas. Así emergen personalidades como Eric Martin, Jeff Scott Soto, Tim Owens y Edu Falaschi, de quienes se hablará respectivamente.
Mientras bajamos al sauna, que a muchos les agrada en estas fechas, recordamos que hay un tono gris en la Blondie. No solo por el color típico del invierno, sino por la ausencia de su dueña absoluta y que aún no retorna al reino alternativo de Santiago Centro.
Al llegar me encuentro con un mandril, con quien hablamos de la propuesta de este show. Me dice que considera que es un gran crossover, no solo por la talla de los músicos, sino porque funciona como un gran momento para rockanrollear con los sonidos que lo formaron. Es cierto, la presentación reunía voces que sí o sí están en las playlists de quienes adoran este estilo.
Pero antes, aparecen en el camino Velvet Chains, una banda que nos presenta un interesante proyecto más cercano a los sonidos noventeros de Seattle. Ahora, no se dejen engañar, la banda si bien es joven, presenta una prestancia sobre el escenario que es envidiable.
Tampoco quiero que piensen solamente en el grunge; piensen un poco más allá, porque presentan ese sonido pesado del post-grunge, un murallón sónico que sonó impecable. Se notaba que la banda estaba muy emocionada: agradecía con cada canción. Y es que, claro, no todo el tiempo ves propuestas tan arriesgadas abriendo estos shows. Una gran apuesta que funcionó mejor de lo que muchos esperaban.
Pasando ya a nuestro encuentro, el show se desarrolló de la siguiente manera: cada vocalista tuvo su mini setlist, recordando cada uno de sus proyectos, para un gran final, unidos y abrazados. Todo esto, acompañado de una banda de primer nivel. Tal vez no había figuras rimbombantes, pero sí excelentes músicos y talento de sobra. Debido a esto, sostengo que es una sociedad, es un joint venture. Una especie de "juntos, pero no revueltos".
El primero en salir a escena fue Eric Martin, y con ello trajo la experiencia hecha rulos. Con él sale el puro y duro hard rock, y claramente dando la cuota de Mr. Big. Acá sacó los más clásicos "Take Cover", "To Be With You" y ese hermoso cover al Gato "Islam" Esteban "Wild World".
Con esa energía propia de Martin, logró que toda Blondie coreara como si aún estuviéramos en los años noventa, con el hard rock en nuestros audífonos y la voz coreando canciones de amor con solos rimbombantes y riffs enloquecedores.
Una cortina musical para que aparezca el incombustible Tim "Ripper" Owens, llenando el local con el heavy metal más puro que se podía traer. Recordando su paso por Judas Priest aprovechó de traernos "Painkiller", "Electric Eyes" y, una de sus firmas, "Burn In Hell". Importante: Suban los discos de Ripper Owens a Spotify, nos estamos perdiendo de mucho material de alta gama, dijo el Parived.
Además de eso, y como bien nuestro amigo libertario lo hizo, aprovechó de rendir homenaje a dos grandes canciones en la vida de todo rockero de pañuelo rojo/blanco: "Highway to Hell" y "Heaven and Hell". Simplemente maravilloso, porque Owens mantiene impecable su voz, lo que me hace pensar por qué nunca pudo consolidar un solo proyecto definitivo. Tal vez sea KK's Priest; solo el tiempo lo dirá. Por ahora, sigue siendo un gran errante.
Música ambiental, cervezas al aire, más una consola gigante, y aparece el blondo Edu Falaschi para demostrarnos toda la fuerza y magia del power metal. Importante, si bien se parece a Eric Martin en que vino a presentar un set basado en su banda principal, Angra, hemos de reconocer que el brasileño es todo un caso.
No solo porque se sacó los temazos "Waiting Silence", "Bleeding Heart" y "Acid Rain" como si nada, sino porque Edu Falaschi es y seguirá siendo, para mí, la viva representación de la canción "Rebirth". Un canto esperanzador al futuro, un canto que tuvo que volver a nacer y a aprender, todo para no apagarse nunca jamás.
Cortina de humo, música de tensión, y aparece el hombre de mil caras, Jeff Scott Soto, para darnos un repaso por los sonidos de su vida completa. Así aparece "One Love", "Separate Ways" y un entretenido medley de su paso con el tía Sonia con "I Am A Viking / I'll See the Light Tonight".
Acá encuentro que Scott Soto muestra su verdadera faceta como errante eterno: un vocalista que participó en grandes batallas y proyectos, dio voz a canciones, discos y giras completas, pero que no logró un proyecto único para satisfacer su canto; ni siquiera Sons of Apollo.
Pensándolo bien, y mientras los cuatro Eternos Errantes se aprontan al escenario, creo que ese es el problema. Hay voces que no pueden vivir de proyecto único, sino de la multiplicidad. Del común, de prestar su voz a cuanto proyecto les parece excelente, ya sea una superbanda, una agrupación milenaria o una banda de power metal trumpista. Es broma lo último, ¿o no? quien sabe.
Y es que, mientras cantan "Living After Midnight", los pensamientos vuelan. Un clásico de la fiesta rockera con cuatro sujetos que se unen, junto a una patota de talento instrumental, para dar rienda suelta al rock and roll durante las próximas semanas. Ese es el espíritu que tienen: errantes por el rock, eternos errantes del rock and roll, que unen sus propósitos, su voluntad, la affectio societatis, para un viaje sempiterno por la ruta; la ruta de la noche, la cerveza y los riffs demoledores.
Esto es como debió ser visto Masters of Voices, y creo que así lo pensaré: no un karaoke gigante, sino la fiesta que muchos merecen para el témpano en que se vuelve el alma en estas fechas por Santiago.
SETLIST MASTERS OF VOICES
Eric Martin
Daddy, Brother, Lover, Little Boy (The Electric Drill Song) (Mr. Big)
Take Cover (Mr. Big)
Wild World (Cat Stevens)
Colorado Bulldog (Mr. Big)
To Be With You (Mr. Big)
Addicted to That Rush (Mr. Big)
Tim "Ripper" Owens
The Hellion (Judas Priest)
Electric Eye (Judas Priest)
Burn in Hell (Judas Priest)
Painkiller (Judas Priest)
Breaking the Law (Judas Priest)
Highway to Hell (AC/DC)
Heaven and Hell (Black Sabbath)
Edu Falaschi
Acid Rain (Angra)
Heroes of Sand (Angra)
Millennium Sun (Angra)
Bleeding Heart (Angra)
Waiting Silence (Angra)
Rebirth (Angra)
Jeff Scott Soto
One Love (W.E.T.)
Separate Ways (Journey)
I'll Be Waiting (Talisman)
I Am a Viking / I'll See the Light Tonight (Yngwie Malmsteen)
Coming Home (Sons of Apollo)
Stand Up (Steel Dragon)
Encore (Todos los vocalistas)
Living After Midnight (Judas Priest)
SETLIST VELVET CHAINS
War
Ghost in the Shell
Dead Inside
Stuck Against the Wall
Wasted
Suspicious Minds (Mark James)
Wide Awake
Hurt Me
Sins
Dead in the Head
How the Story Ends
Fotografías por Ariel Lobos
Review por Gonzalo Biava








