Algunos más clásicos, como don René Abeliuk, dicen que la única manera de cumplir una obligación es pagando, no puede elegirse la indemnización, y esto aplica perfectamente para la gran deuda que tenía Tygers of Pan Tang con nuestro país, y que por fin pudimos saldar la noche recién pasada.
Alejado de las grandes luces de la capital, Avenida Vicuña Mackenna emerge como un lugar perfecto para el tránsito de tigres, tal vez por la percepción visual de que su calle es más ancha, o tal vez como recurso “metafórico” para engrandecer el lugar donde se presentaba la banda, pero les juro que era un lugar perfecto.
La noche venía en cuero, venía de negro y con licor, por supuesto, y es que así se vive el heavy metal tradicional. Qué mala palabra es tradicional, suena como Dios, Patria y Heavy Metal. Me gusta más de culto, secular o hasta consuetudinario, tradicional suena a tradición, a transferencia de dominio, mejor de culto y secular.
Dejemos el mundo de la conciencia, de los soliloquios y de las metáforas gubernamentales, vamos a los hechos: hoy veníamos a por heavy metal, a portarnos mal y ser blanco de los nuevos registros, y qué mejor que montando tigres. Despejamos un poco la cabeza, entramos y de golpe nos pilla el debut en escenarios de Virgils Codex.
Ya, dijimos que veníamos por metal secular, y no a una amalgama de heavy y power metal, lo cierto es que nada puedo criticarle a la banda, porque realmente la descosió. Ya desde “Beyond the Gaze” se notaba la potencia de la banda, que vencía el nerviosismo de estar en el escenario y, además, de colmarlo literalmente.
Ellos dicen ser fieles seguidores de la mitología griega, y así lo dejan claro en “Stheno’s Wrath”, pero no solo dejan en claro esto, sino también que son unos claros correligionarios de los sonidos chilenos del Heavy/Power Metal muy cercanos a Drake, Resilience y, como no, Steelrage, vocalista que participó en esta presentación también.
Me agrada bastante la presentación que deja espacio a que todos sus vocalistas tomen protagonismo, y así fue hasta el cierre con la homónima “Virgil’s Codex”, dando una gran muestra de cómo entregar material fresco a un sonido tan característico de la escena nacional.
Una promo 2x10000, no diré de qué, pero era legal, y vamos al siguiente número que bastante prometía. Burning Path es un ave fénix en todo su esplendor, no solo se levanta y empina vuelo desde las cenizas, sino que te abrasa en fuego, fuego directo del, ahora sí, heavy metal secular, riffeado, agresivo, chillón y de alta manufactura.
“Chasing The Future” y “A Step Far Beyond” demuestran que la esencia no se ha perdido, el espíritu del Martillo estuvo ayer en RBX y golpeó fuerte. Más fuerte cuando interpretaron la magnánima instrumental “Lucifer’s Hammer”. Un fuego inextinguible, siempre combustionando, y por la eternidad llameando.
Una enorme presentación de su más reciente trabajo homónimo, y que finalizó con “Take Me High”, dejando a muchas cuerinas y cuerinos con ganas de más Heavy Metal Consuetudinario, casi de Ius Cogens.
Siendo las 21:00, a minutos de poder disfrutar del debut de Tygers of Pan Tang, con mi escudero nos embarcamos en otra travesía, y tal vez la más osada, por la que me vetaran del venue, ¿o no? Arriesgados, por las dudas, igual nos pusimos nuestras chaquetas, y abrimos unos sobres de Magic, no pudiendo resistir el ataque de los tigres. Todo esto mientras sonaba Avenged Sevenfold, Judas Priest y, por supuesto, Iron Maiden. Pucha que es buena Maiden, espero con ansias fines de octubre para la peregrinación.
De vuelta a la realidad, aparecen 5 hombres, sin mayor parafernalia, con guayaberas animal print, poleras negras, cabellos largos pero finos, y de un zarpazo, sin mediar un maldito segundo, comienzan su incursión nacional con “Euthanasia”, de cerca “Gangland”, que desató la manía misma de los incívicos y rematando con un himno actual “Keeping Me Alive”.
Parece que volvemos a los 80's, no solo por el sonido, sino porque el canto se siente hecho en un contexto similar. Por acá un fanático pinochetista, ellos lo hicieron con Thatcher en el poder, contextos neoliberales escalofriantemente iguales.
Mientras veo a estos señores, creadores e inspiradores de todo, se me vienen a la cabeza una infinidad de bandas y riffs que suenan y se desprenden, como un hilo que vas deshilachando, aparecen los riffs de Kreator, Mercyful Fate y Helloween. Demostrando con esto que su lugar en la historia está más que ganado.
El público, realmente, se volvió unos salvajes, alentados por los Tigres, ya el reducido espacio tenía un mosh en medio, y que con “Take It” y “Electrifyed” se convertía totalmente. Tygers of Pan Tang no venían a ser los señores buenos, venían a portarse mal, venían a rockanrolear a la antigua usanza, y para eso nos trajeron lo mejor de su repertorio, cargado a la época más heavy de su discografía.
Tigres Incívicos y vándalos eso son y siempre lo serán, nada de galantería ni formalismo, queremos puro ataque, galopeo, batacazos y que las cuerdas quemen, y no solo las de las guitarras y bajo. Y así fue cuando “Only The Brave” fue coreada por la totalidad de los asistentes, quienes viven en el borde entre la luz y la oscuridad.
Y es que eso somos, nada más ni nada menos, los que estamos en este borde, en que nada es blanco y negro, los vándalos apuntados por su propio gobierno, ¿qué quieres sancionar? ¿a quienes se les deja caer el puño del Estado? ¿Quiénes pierden y por qué pierden? Criminalizar actos de protesta, de queja, de no aceptar que nos maneje una manga de pasantes del Gobierno, que no son capaces ni de cumplir sus propias promesas, ¿no es de eso que se trata “Slave To Freedom”?
Bueno ya, luego de este desvarío, y mientras continuaba la revuelta en el RBX, Tygers of Pan Tang, artífices de este descontrol, se sacaron todos los temazos prohibidos, además del anterior, con su clásico “Love Potion No. 9” y “Hellbound”, con lo que cerraban el main set.
Mientras volvían al escenario, se escuchaba un clásico grito “Chúpalo Kast”, avivado por este recinto. Somos pocos, sí, pero sonamos muy apasionados, con rabia, con gritos que no solo vienen de la vereda de enfrente del pensamiento gubernamental, sino de personas que ven lo que está pasando.
“Love Don't Stay” y “Suzie Smiled” pusieron fin a la presentación de los Tigres, quienes salieron en caliente, a pesar del frío que se sentía, el lugar siempre se vuelve una caldera, no solo por la evidente cantidad de gente, sino por lo vivos que nos sentimos así, ¿será esto lo que nos hace sentir vándalos? ¿será salir ebrios un acto de incivilidad? quién sabe, y me aterra pensarlo, pero también me alegra saber que en estos espacios hay lugar para nosotros, como si se tratase de la ley seca, donde nos juntamos algunas y algunos bohemios a compartir Heavy Metal y copillas de jerez.
Antes de terminar, y solo para efectos de este desvarío, nunca olviden que la NWOBHM fue siempre contestataria ante la vieja, nunca se intimidaron ante lo neoliberal, es antineoliberal, no es necesariamente rojo, pero al menos estuvieron en caminos de romper el esquema, esquema que debemos siempre mirar con reojo y con una espada en la mano, no dejemos que el lema "no hay alternativa" nos consuma.
SETLIST DE VIRGIL'S CODEX
From Ashes and Ink (Intro)
Beyond the Gaze
Sisters of Warning
Mortal Sin
Stheno's Wrath
Vengeance of the Immortal
Virgil's Codex
SETLIST DE BURNING PATH
Intro / Chasing the Future
A Step Far Beyond
Another Day
Lucifer's Hammer
The Darkness That Will Last
Take Me High
SETLIST DE TYGERS OF PAN TANG
Euthanasia
Gangland
Keeping Me Alive
Back for Good
Take It
Electrifyed
Only the Brave
Paris by Air
White Lines
Slave to Freedom
Love Potion No. 9
Hellbound
ENCORE:
Love Don't Stay
Suzie Smiled
Fotografías por Rubén Garate (Producción)
Review por Gonzalo Biava








