Kim Thayil revive los días más oscuros de Soundgarden: “Siento que le fallé a Chris”

Ramiro Jorquera5 de junio de 2026


La muerte de Chris Cornell sigue siendo una herida abierta para los integrantes de Soundgarden. Han pasado casi diez años desde aquella trágica noche de mayo de 2017, pero para Kim Thayil todavía hay preguntas sin respuesta, señales que no vio y una sensación de culpa que continúa acompañándolo. Todo esto queda reflejado en su próximo libro de memorias, “A Screaming Life: Into the Superunknown with Soundgarden and Beyond” (2026), del cual la revista Rolling Stone publicó recientemente un adelanto.

Thayil recuerda que durante la última gira de Soundgarden, algo le parecía extraño en Cornell. No podía identificar exactamente qué era, pero sentía que algo no estaba bien. "Había conocido a Chris durante suficiente tiempo como para percibir cuando algo andaba mal. No era solamente que estuviera cansado; había algo más profundo, aunque no se sentía cómodo hablando de ello conmigo."


El guitarrista explica que durante aquella gira ambos ya no compartían tanto tiempo juntos como en el pasado. "No estábamos pasando mucho tiempo juntos durante esta gira. Después de la prueba de sonido hablábamos brevemente sobre el repertorio, canciones que estábamos escribiendo o ideas en las que estábamos improvisando." Nada parecía dramáticamente distinto. Al menos no lo suficiente como para anticipar lo que estaba por venir.

Tras el concierto del 17 de mayo de 2017 en Detroit, la banda partió rumbo a Columbus, Ohio, donde encabezaría la primera jornada del festival Rock on the Range, y fue durante ese trayecto cuando todo cambió. "Llevábamos una o dos horas en la carretera cuando Matt me llamó. 'Kim, estoy leyendo muchas cosas raras en internet. Alguien publicó "RIP: Chris Cornell" en mi página de Facebook.'"

La reacción inicial de Thayil fue de incredulidad absoluta. "Eso no me parecía posible. Lo habíamos visto apenas unas horas antes." Como ocurre tantas veces con celebridades, pensó que se trataba simplemente de otro rumor falso difundido en redes sociales, pero poco después llegó la confirmación desde miembros de su propio equipo.

Una de las reflexiones más dolorosas del libro aparece cuando Thayil intenta procesar el contexto de la muerte de Cornell. "La muerte de Chris y la forma en que ocurrió fueron tan inesperadas. En ese momento me parecían completamente fuera de su carácter en 2017. Si Chris hubiera hecho algo así cuando la banda era más joven, a finales de los 80 o incluso a mediados de los 90, después de las muertes de Andy Wood, Kurt Cobain y del buen amigo de Chris, Jeff Buckley, quizás habría tenido más sentido. Décadas después, a su edad y siendo padre, parecía inconcebible. No en 2017. Quizás en 1997... No lo vi venir. Lo que más me duele es haber sido un amigo cercano y compañero de trabajo y no haber leído cosas que, quizás mirando hacia atrás, debería haber leído. Siento que le fallé”


La culpa sigue presente en los pensamientos de Thayil. "Eso duele. Siento que le fallé a Chris por no haber visto la mirada en sus ojos, o no haber escuchado un tono en su voz, por no haber sido capaz de leerlo." Es una reflexión brutalmente honesta y probablemente una de las más humanas que se han escuchado desde el círculo cercano al cantante. Porque tras una tragedia así, aparece inevitablemente la misma pregunta: ¿Había señales?

A lo largo de su carrera, Cornell escribió algunas de las letras más introspectivas y sombrías de la historia del rock alternativo. Sin embargo, Thayil explica que nunca las interpretó necesariamente como confesiones personales, para él, muchas de esas letras simplemente acompañaban la intensidad emocional de la música de Soundgarden. Solo después de su muerte comenzaron las inevitables revisiones retrospectivas. Según el guitarrista, todos los que formaban parte del entorno de Cornell terminaron haciendo exactamente lo mismo: mirar hacia atrás e intentar descubrir si había algo que pasaron por alto.

Mientras Soundgarden continúa trabajando en las canciones inéditas que grabaron junto a Cornell antes de su fallecimiento, las reflexiones de Thayil muestran que el duelo sigue presente. Porque más allá de la leyenda, de los discos clásicos y de la influencia que tuvo sobre generaciones enteras de músicos, para él la pérdida sigue siendo profundamente personal. Habla un amigo que todavía se pregunta si pudo haber hecho algo más, y por experiencia propia, esa pregunta nunca deja de aparecer en tu cabeza, solo se va haciendo menos frecuente con el tiempo, pero no por eso menos dolorosa.





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