Derrick Bostrom, baterista de Meat Puppets: "descubrimos que la gente quiere escuchar las canciones que ama"

Fer30 de junio de 2026



Luego de regresar a los escenario, el baterista fundador de Meat Puppets, Derrick Bostrom, repasa el presente del grupo, explica por qué hoy prefieren conciertos y festivales antes que extensas giras, recuerda los caóticos días en que nació su primer EP y reflexiona sobre el legado de una de las bandas más influyentes del rock alternativo estadounidense. Además, habla de su pasión por rescatar material de archivo, del inesperado interés que despiertan en nuevas generaciones y de cómo, más de 40 años después, la curiosidad por descubrir música sigue siendo el motor que impulsa su carrera.

Volviste a Meat Puppets en el 2018, grabaron un disco. ¿Cómo va todo desde ese entonces? 


Así es, además salimos de gira en 2019. En 2020, llegó el COVID, en 2022, intentamos volver a los escenarios, pero todos nos contagiamos. Nuestro líder, Kurt, se puso muy enfermo, le dio neumonía. Sus pulmones necesitaban tiempo para recuperarse, lo que le dio la oportunidad de atender otros problemas de salud. Lo mismo nos pasó al resto, así que nos tomamos cuatro años de descanso.


Ahora hemos vuelto, hemos dado dos conciertos, pero no tenemos planes de grabar por ahora, no tenemos material nuevo previsto. Pero como archivista y friki de la banda, he publicado un par de proyectos de nuestros archivos. El más reciente son cuatro sencillos de siete pulgadas que lanzamos específicamente para algunas cadenas locales en Estados Unidos, más bien tiendas físicas, de esas de barrio, en lugar de online.


Así que ni siquiera podemos venderlos. Son cosas que hicimos a principios de los 80, en nuestros inicios. Es algo raro, pero como historiador de la banda, siempre me ha interesado documentar todo lo que hemos hecho a lo largo de los años. Así que hice ese proyecto. Hace un par de años hice un proyecto de versiones country de los 90. Así que hemos estado intentando mantener la chispa, por así decirlo.


¿Por qué nos han querido volver a grabar material? 


Supongo que es solo cuestión de tiempo, pero está bien porque siempre me he visto involucrado con el arte, con las diferentes cosas. Siento que es muy importante porque ahora tenemos oportunidades de viajar a muchos conciertos, festivales y oportunidades con la nueva generación.


Nos estamos centrando en presentaciones y festivales en lugar de giras largas. Porque, bueno, no es solo que nos estemos haciendo mayores. Mucha gente se está haciendo mayor, Willie Nelson se está haciendo mayor, pero hay una diferencia entre el dinero que Willie Nelson puede pagar por teloneros y nosotros solo somos una pequeña banda de rock.


Así que nuestra mejor estrategia es no exigirnos demasiado. Probablemente no busquemos hacer muchas giras largas, sino más bien presentaciones puntuales. Lo que hemos descubierto es que en los últimos cuatro años ha surgido otra generación de bandas. Tienen mucha nostalgia de los 90, por increíble que parezca. Así que están muy entusiasmados con lo que hacemos. Y, obviamente, la respuesta del público es fundamental.


Así que me doy cuenta de que, según los comentarios que recibimos del público, incluido el tuyo, claramente no tienes mi edad. Por eso, el simple hecho de tener a una joven de otro país me entusiasma, sobre todo por el interés que estamos despertando a nivel puramente profesional. Nos ayuda a evaluar lo que vamos a hacer.


Además he visto que están publicando varios contenidos, volvieron a repasar sus discos, música que ha sido tan variada. 


Hemos tocado de todo: country, jazz, música experimental, hard rock. Los dos últimos conciertos han sido un poco más rockeros. Hace como cuatro años, sometíamos al público a versiones de 10 o 15 minutos de algunas de nuestras canciones, mientras hacíamos jazz experimental, improvisación, lo que fuera. Descubrimos que eso está muy bien, pero al final, y esto es algo extraño que un artista como nosotros tenga que admitir, la gente quiere escuchar los éxitos. Así que si tocamos una versión potente de algunas de sus canciones favoritas, les va a gustar más que si simplemente hacemos el ridículo en el escenario.


Obviamente, si recibimos comentarios diferentes, siempre podemos volver a lo de siempre, pero es diferente porque dimos un concierto en Nueva York hace unas tres semanas.

Si tuvieras que elegir solo un álbum. ¿Cuál dirías que es tu disco favorito de todos los tiempos?

Es una pregunta difícil, imposible. Siempre he dicho que si un disco tiene al menos una canción que me parece extraordinaria, entonces ya es un gran álbum. Nunca he creído en la idea de que un álbum deba escucharse de principio a fin sin saltarse ninguna canción. 

Vengo de otra época, cuando la música giraba mucho más en torno a los sencillos. Pero, si hablamos de álbumes, no puedo escapar de toda la discografía de los Beatles. Aunque depende mucho de lo que esté escuchando en ese momento.

A veces adoro a los Beach Boys y otras veces no los soporto. También me encanta Led Zeppelin; cuando los escucho con buenos audífonos suenan increíbles. Incluso con una banda como los Rolling Stones, de la que no soy especialmente fan, me fascinan sus primeros discos. Después de 1965 ya no me interesan tanto, pero esos tres primeros álbumes me parecen fantásticos. Me encanta esa idea de una banda que simplemente quería tocar versiones y disfrutar de la música.

¿Cuál es tu álbum favorito de Meat Puppets? 


Me gusta el primer EP que hicimos, el que grabamos en un coche, porque nos levantamos por la mañana, fuimos al estudio en coche y fumamos un montón de hierba. Tomamos un montón de café y compusimos cinco canciones así sin más. Quedaron mucho mejor de lo que jamás imaginamos y al armar el disco, se plasmó de forma muy coherente nuestra esencia.


Las canciones son geniales, las letras también, la forma en que las tocábamos era genial y hemos evolucionado mucho a lo largo de los años. "Meat Puppets II" es un disco fantástico. "Up on the Sun" también. Nuestro último álbum de estudio, "Dusty Notes", es fantástico.


Siempre le tendré un cariño especial a ese primer EP, porque cuando estás empezando y alguien te da la oportunidad de grabar un disco, sales ahí fuera, haces uno bueno y te gusta, porque hemos hecho discos que se nos han escapado de las manos y no nos han gustado o no nos han satisfecho. Ese, para mí, fue como una verdadera revelación sobre lo que podíamos ser, cómo sonábamos, lo buenos que podíamos llegar a ser. Tocar en un estudio no es tarea fácil.




¿Y cuándo tocas alguna canción del primer EP, tienes algún recuerdo o qué sientes al respecto?


Ya no es tan fácil como antes. Yo era un pequeño rebelde, un pequeño hippie que vivía en Phoenix, Arizona, oí hablar del punk, conseguí algunos discos, conocí a los punks locales de Phoenix y me metí de lleno en ello. A ninguno de mis amigos le interesaba. Lo consideraban fascista. Al final, decían: "he visto a estos tipos con sus esvásticas, ¡que se fastidien!", porque todos éramos de izquierda.


No fue hasta que tuve amigos a los que les gustaba la música, pero que tenían mucho pánico escénico o eran perfeccionistas. Y yo nunca fui perfeccionista, yo pensaba: “encuentra la energía, encuentra el rollo, sigue adelante y déjalo ir".


Así que cuando conocí a los Kirkwood, también les gustó. Se engancharon a lo que yo considero un nivel dionisíaco y simplemente vimos qué podíamos hacer. Ese disco, esas canciones, eran de esas en las que se te ocurren un montón de letras tontas, todas letras cómicas que escribí yo al principio. Luego Kurt le añadió una especie de riff y Chris lo aceptó. Él estaba mucho más interesado en la música de verdad, así que tenía una actitud un tanto reticente. Kurt lo entendió y nos compenetramos muy bien. Chris nos siguió porque siempre hace lo que le dice su hermano mayor. Armamos un gran lío, hicimos mucho ruido y nadie entendía qué demonios hacíamos.


Mientras buscábamos otras oportunidades, mejorábamos en lo que hacíamos y nos abríamos paso entre la confusión, descubrimos que no teníamos que trabajar. Eso significaba que básicamente nos pasábamos el día fumando marihuana, dibujando caricaturas y tocando música. No fue hasta mediados de los 90 cuando todo se vino abajo, nuestro bajista se enganchó a la heroína y la escena grunge se desmoronó.


Como no hacíamos música al nivel de las Spice Girls, no pudimos grabar otro disco. Así que paramos, yo conseguí un trabajo y ahorré todo lo que pude para poder jubilarme algún día, me casé. Y al final, todo volvió a la normalidad y volvimos a juntarnos.




Hoy existen miles de bandas nuevas. ¿Cómo descubres música en un panorama tan amplio?

Esa es una gran diferencia con mi generación. Cuando era joven había quizá cien bandas increíbles; ahora hay cinco mil. Entonces. ¿Cómo encuentras algo realmente especial?Muchas veces depende de que alguien te diga: escucha esto".

En mi caso, cuando era más joven, cada vez que salíamos de gira hacía la prueba de sonido y después me iba directo a recorrer tiendas de discos de segunda mano. Tengo una habitación entera llena de vinilos que compré por apenas unos centavos. Compraba de todo: discos de música disco, country, estilos que nunca había escuchado. Así fue como descubrí muchísima música.


Recuerdo una gira de diez semanas con Stone Temple Pilots en la que terminé enviando enormes cajas de discos por correo porque ya no podía seguir cargándolos. Incluso bromeo con que me llevaba papel higiénico y toallas de los hoteles para ahorrar dinero y poder comprar más discos. Así de importante era para mí seguir descubriendo música.


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