Hay géneros que nacen de a poco, como que no quiere la cosa, y después está el Nü Metal, que básicamente irrumpió pateando la puerta con Korn al frente. Si bien aquí no vamos a discutir quien creó el genero, porque todos los géneros son un colectivo mancomunado de bandas que le dan forma, es innegable que entre 1994 y 1998, Korn lanzó tres discos que no solo definieron su sonido, sino que moldearon toda una escena que dominaría radios, MTV y patios de colegio durante años, convirtiéndose en la punta de lanza de toda una generación.
Porque sí antes de los gorros rojos, los DJs en escenario y los pantalones talla XL en un cuerpo de 1,50 de altura, alguien tuvo que escribir el manual, alguien tuvo que dar las direcciones, alguien tuvo que ponerse tras el volante, y ese alguien, para muchos, fue Korn.
"Korn" (1994): los traumas personales transformados en canciones bailables.
El debut homónimo de Korn no fue solo un disco, si no que se sintió como una declaración de principios. En una época dominada por el grunge, pero que se encontraba en retirada y el metal tradicional buscando aire, Korn apareció con algo completamente distinto. Armados por guitarras de 7 cuerdas afinadas al subsuelo, un bajo con slap hiper percusivo y con una técnica de pescado fuera del agua, estructuras caóticas, y una voz que destrozaba e incomodaba mezclando gritos y rimas cercanas al hip hop.
Temas como Blind, Clown o la perturbadora Daddy tomaban experiencias reales de bullying, abuso, y traumas infantiles, para ponerlas al frente, sin metáforas elegantes ni filtros. Korn tomaba lo más desgarrador del grunge, y le insuflaba un nuevo aire con guitarras y sonidos demoledores. Todo esto era incómodo, era crudo y se sentía muy fresco. Mientras otras bandas hablaban de fantasía, Korn hablaba de cosas que nadie quería escuchar pero muchos necesitaban, convirtiéndose en la voz de muchos que nos sentimos identificados, acompañados de guitarras en drop LA para darle un ambiente tan oscuro e incómodo, que se sentía que todo calzaba pollo!
Tema aparte fue Shoots and Ladders y el sonido de esa gaita, totalmente fuera de lugar pero era Korn, ellos habían llegado para romper el molde sin miedo a incomodar, y lo lograron de sobremanera. Desde la portada de su álbum hasta su sonido, la banda comenzó a darle una estética a este nuevo sonido, comandados por Jonathan Davis y su buzo completo Adidas, sueño de cualquier niño de la época. De pronto, poco a poco, comenzaron a hacerse comunes los dreadlocks y las trenzitas.
"Life Is Peachy" (1996): más raro, más oscuro, más sucio, más Korn.
Si el debut de Korn abrió la puerta, "Life Is Peachy" (1996) puso el choapino de bienvenida. (si, no todo es violencia y romper puertas y esas analogías). El segundo disco no intentó hacerlos más accesibles, si no que todo lo contrario, reafirmó su compromiso con cimentar un nuevo estilo, una nueva onda y un nuevo género.
Este disco es más rápido, más extraño y más desordenado emocionalmente. Canciones como Twist, Good God o A.D.I.D.A.S. expandieron la identidad de la banda, mezclando humor retorcido, sexualidad incómoda y rabia pura. Sobre todo esa última canción con una letra muy explícita y que musicalizó la intro del icónico, gigante, monstruoso, cóncavo y convexo (si, me quedé sin adjetivos) Chico Migraña, aquella serie en flash que marcara la niñez y adolescencia de muchos.
Y aunque algunos lo vieron como un disco caótico y difícil de digerir, en realidad fue clave, ya que Korn estaba definiendo los límites del género y demostrando que no tenía ninguno, siendo así que entraron bandas tan disímiles como maravillosas, como Sipknot, Deftones, Linkin Park, entre muchas muchas más. El Nü Metal ya comenzaba a meter ruido y mientras tanto, el resto de la escena empezaba a mirar, atrayendo a diferentes bandas del thrash y otros estilos, que comenzaban a coquetear con el groove y break downs.
"Follow the Leader" (1998): el Nü Metal se vuelve viral, antes de que ese concepto existiera.
Y entonces llegó el golpe definitivo bajo el nombre "Follow the Leader" (1998), el que no solo consolidó a Korn, si no que convirtió el Nü Metal en un fenómeno global, o "lo pegaron mundial" como dicen los lolos. Con temas como Freak on a Leash y la bailable Got the Life, la banda logró algo que parecía imposible, hacer mainstream un sonido incómodo y muy de nicho, transformando a los perdedores del colegio, en los chicos a la moda, y que de pronto el gordito del curso escuchaba la misma música que escuchaba el matón con oblicuos.
El disco incorporó elementos más accesibles, estructuras más claras, producción más pulida, pero sin perder su esencia oscura y trastornada. Además, abrió la puerta a colaboraciones y a una estética más amplia, conectando con el hip-hop, la cultura urbana y el mainstream. De pronto, lo que era de nicho, estaba en todas partes, circulando en la televisión a través de MTV, y sonando en las radios llegando incluso a la FM Hits.
De un momento a otro, el Nü Metal aparecía en festivales, poleras, parches de mochilas, billeteras con cadenas, y los artículos más impensados del mundo. El Nü Metal ya no era un nicho, era una invasión, y en todos los rincones de la ciudad se podían ver gorros rojos con la NY, pantalones de jeans 3/4, calcetas largas Adidas y zapatillas supershell haciendo juego, o las míticas Vans negras que años más tarde traspasaron al metalcore junto a los jeans pitillos. La estética, el sonido y la rabia se habían apropiado del universo de finales de los 90'.
Es difícil pensar que el nacimiento del Nü Metal no nació en una sala de ensayo pensando en transformarse en un fenómeno viral, si no que solamente sucedió. Nació desde el dolor, la incomodidad y la necesidad de decir cosas que nadie estaba diciendo, lo que tenía que venir acompañado de riffs oscuros, dropeados hasta el inframundo y con un groove que te somete.
Si bien estos tres primeros discos de Korn pueden no ser el origen y nacimiento del estilo (una vez más, no vamos a discutir quien fue el primero), pero definitivamente son el mapa completo de ese proceso. El trauma "Korn" (1994), la expansión "Life Is Peachy" (1996) y finalmente la conquista "Follow the Leader" (1998). Estas tres joyas dan un buen punto de partida para entender el fenómeno del Nü Metal, y de seguro te dejarán con ganas de ponerte tus calcetas largas.
Y si quieres ver a Korn en vivo, reviviendo las viejas glorias del Nü Metal y repasando sus últimos trabajos, recuerda que se estarán presentando en nuestro país, este 8 de Mayo, junto a Spiritbox y Seven Hours After Violet, banda del bajista de System of a Down. La cita será imperdible, en el parque estadio nacional. No me lo pierdo por nada del mundo.