El exguitarrista y cofundador de Turnstile, Brady Ebert, fue arrestado acusado de intento de asesinato en segundo grado, según reportes surgidos en las últimas horas.
La información, dada a conocer inicialmente por el medio Lambgoat, indicaba que Ebert habría embestido con su vehículo al padre del vocalista de la banda, Brendan Yates. Aunque en un comienzo no se pudo confirmar este detalle, posteriormente el medio The Baltimore Banner aseguró que el músico está efectivamente acusado de haber atropellado a William Yates, de 79 años, provocándole graves lesiones en ambas piernas.
De acuerdo con el informe policial, el hecho ocurrió en una vivienda ubicada en Timberlake Drive, en Silver Spring, Maryland, donde oficiales encontraron a la víctima en el patio delantero con severos traumatismos en sus extremidades inferiores. El hombre fue trasladado de urgencia al MedStar Washington Hospital Center para recibir tratamiento.
Según declaraciones recogidas por el medio, familiares indicaron que Ebert habría pasado inicialmente frente al domicilio tocando la bocina y gritando insultos. Posteriormente, regresó y embistió a William Yates con su automóvil en la entrada de la casa. La policía cuenta además con registros de video de vigilancia que habrían captado el ataque.
Actualmente, Ebert permanece bajo custodia y se espera que enfrente una audiencia en las próximas horas.
Tras conocerse la noticia, Turnstile emitió un comunicado a través de Rolling Stone, donde abordaron la situación y recordaron la salida del guitarrista en 2022:
“Turnstile cortó vínculos con Brady Ebert en 2022 en respuesta a un patrón constante de comportamientos dañinos que lo afectaban a él mismo, a la banda y a la comunidad. Tras agotar todos los recursos disponibles para apoyarlo en su acceso a ayuda y recuperación, finalmente se estableció un límite cuando la comunicación saludable dejó de ser posible y comenzó a amenazar con violencia.
En los años siguientes, sus ataques sin fundamento continuaron públicamente. Nunca respondimos. Elegimos proteger su privacidad y las circunstancias de su salida, incluso cuando él no hizo nada para merecer esa protección. En los últimos meses, sus amenazas solo se intensificaron aún más… Ya no tenemos palabras para Brady.”
