Duél: El mundo en que estamos insertos musicalizado por Jinjer

Gonzalo Ruiz16 de abril de 2026



Intentar entender en este nuevo trabajo de Jinjer sin el contexto le quita la relevancia crítica que contiene. En este sentido, más allá de lo musical, los ucranianos ofrecen un crudo y hermoso repaso por el mundo moderno en varios de sus desastrosos componentes, los cuales, obviamente vivieron, en carne propia.

“Duél (2025)” debe ser interpretado con una crítica, con un modelo de pensamiento. Creer que solo es música, que no es político, y que solo debemos quedarnos con lo musical, es quitarle todo el corazón a lo que significa. Si pretendes beber café sin cafeína o chocolate sin grasa, o arte sin política, debes pasar de este disco y de este análisis.



Un Estado de Guerra Constante

No estamos en épocas pretéritas, se supone que estamos avanzados, pero hemos vuelto a un estado de guerra constante. Lo vive Ucrania, lo vive Palestina y también Irán. La guerra es diaria, parte de la vida, y así se refleja en canciones como “Tumbleweed” y “Rogue”. Tati vocifera “Have you heard of the storm that uprooted my home?”, “We are forcefully put on his map” 

Lo que parece una anomalía histórica, se convierte en una lógica real, palpable y permanente. La vida está subordinada a la guerra, nos organizamos, subordinamos y estructuramos en pos de esto. 

Jinjer lo vive de forma directa: fueron afectados por todo el conflicto ruso-ucraniano, que no dejó indiferente ni lugar del país del trigo sin violencia.

Aunque no lo crean, mucho tiene que ver, también, con la migración y el desplazamiento de población. Cuando se escucha, en “Tumbleweed”, “My roots will never touch the ground”,  escuchamos a un refugiado y también a un ser humano que no logra estabilidad, que debe viajar constantemente. No hay forma de echar raíces, si no hay tierra firme.

Poder, Deleuze y Sociedad del Control.

Con “Rogue” se nos dice que “Their lies are fully loaded with his words” y “He sets so light the value upon lives”, es decir, no se va en el discurso propagandístico y de manipulación evidente, sino que toca un poco más el concepto marxiano de ideología y de formas sofisticadas de poder. Gilles Deleuze estaría muy contento, porque Jinjer no ataca la disciplina de los cuerpos con la fuerza directa del siglo XVIII, sino que hay nuevas formas de poder, en discursos, flujos incesantes de información y modulaciones que van moldeando la percepción misma de la realidad.

“We are forcefully put on his map” es más que una orden, es insertarse dentro del sistema de control. Ya no es necesario que veamos el poder y el control, ahora está en la vida diaria, en el lenguaje, en las relaciones laborales, el consumo y en las expectativas de las clases sociales


Miremos nuestra tierra maldita, existe una normalización y capitalización de las relaciones sociales, la libertad constitucional y formal se contrasta con las condiciones materiales, la inexistencia de una libertad material. El poder es algo más que una represión, es el campo en donde ocurren todas las relaciones a diario.

Daños (In)controlados a nivel interno 

Jinjer no solo se queda en las vivencias territoriales, también avanza a las sensoriales y al interior de los individuos. Cuando en “Dark Bile” se canta “I bathe in anxiety”, “There is nothing wrong / It’s the temperament I own” no hay dudad que hemos cambiado el foco. Así, los daños y el sufrimiento dejan de estar solo en lo generado por lo material, sino que también estamos en la esfera de lo personal, casi como un rasgo de la personalidad de la persona.

Y ahí está la trampa del sistema, porque la salud mental se convierte, bajo el sistema, como un problema del sujeto y, por ende, debe atenderse de manera individual. En otras palabras, eres responsable de lo que sientes individualmente. Pero olvida, como bien hace James Davies, que muchos de estos problemas son de índole social. La depresión es la enfermedad del capitalismo y el Prozac la droga de la juventud

De esta manera, la ansiedad y la angustia no se ven como fallas, sino como riesgos asociados al buen funcionamiento social y económico. ¿Tienes angustia porque no podrás comprar tu casa propia? es culpa tuya, afróntalo, ese es el relato.

Consumo, Anestesia y Autocomplacencia

Los ucranianos escriben, en “Green Serpent”, “It’s not him who drinks… it’s the bottle that drinks from him” tanto para invertir la relación fetichista de sujeto y objeto, pero también la golpearnos con la ilusión de control total. El consumo, aunque parezca, no es de libre elección, es una forma de captura del capital. “You don’t drink it, you absorb it” nos canta como esa lógica se vuelve interna, y cómo consumir, más que un acto, evoluciona a una condición de nosotros como sujetos.

Slavoj Žižek lo ha escrito muchas veces, el consumo del mundo neoliberal no es para satisfacer necesidades básicas, sino que es una anestesia moral para satisfacción personal de las personas. No es un consumo en acto único, es una sensación de consumir “correctamente”. “Starbuck es una experiencia” es el slogan, y es ahí el corazón de este ataque certero, el acto de consumo ha comenzado a tocar y envolver tintes morales para adormecer y tranquilizarnos. 



Publicidad en pos del deseo, pasado por fuertes cedazos de culpa, una autocomplacencia interminable. La serpiente no solo te ataca y destruye, sino que te da veneno, libre de azúcar, ecológico y en post de los conejos del Principado de Mónaco, y eso te hace sentir bien y que hiciste lo correcto. Es cosa de mirar una gigantografía que dice, ¿Y hoy, por qué no?

Toma posición contra el poder. 

La homónima “Duél” pone en el corazón de todo el conflicto de manera explícita. “Pick a side”, “My excuse is to define the truth”, “I have battled my old me”, Jinjer no quiere solo ser contemplativo, no toda esa teoría, sino que también hay harto de práctica y de lucha, contra el poder no valen tibios neutrales.

Así como Althusser fue crítico de la filosofía contemplativa, lo mismo hace Jinjer desde la música, no queremos analizar la verdad, sino intervenir en su mecanismo de producción. No queremos saber lo horrible que está el mundo, queremos tomar posición frente u ante él.




De esta manera, el duelo se plantea de manera interna y externa. No hay forma de evitar o salir limpio de un conflicto, hay que meter los pies al barro y buscar la forma de reorganizar nuestra vida social.

Leyendo a Kafka

Para finalizar, la vuelta a Franz Kafka no es al azar. “A Gregor or Josef, will it be?” no solo es una referencia a “La Metamorfosis”, sino también la idea de transformación extrema e irreconocible. Además, aprovechan de poner la elección, la decisión, como la trampa de la falsa libertad, que toma parte de lo tratado en “El Proceso”, así “Neglected and abused or wrongfully accused”.

Todo esto hace del absurdo una condición más, la pieza estructural. Tal como en sus obras, el miedo no proviene de eventos o situaciones, sino de un sistema completamente ajeno, despersonalizado e incomprensible “I am just a ghost in the attic” es un pensamiento de Gregor/Gregorio, mientras que una acusación incesante nos lleva a Josef K. 



Víctimas y victimarios, no hay salida, tampoco explicación, solo mantenernos en una estructura compleja que se adapta a todo.

¿Hay algo más absurdo que golpear la muralla neoliberal? todo se absorbe, todo vuelve recargado, todo entre y transforma el sistema.

Recuerda que Jinjer regresará a nuestro país en el marco de presentación del disco Duél. La fecha esta agendada para el 23 de abril de 2026 en Teatro Caupolicán. A esta fiesta se une All Tomorrows e Insanity Storm. Entradas por Puntoticket.







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