Por fin llego el primer día de Lollapalooza 2026, y aquí en Resistance te traemos un repaso por los artistas y escenarios que marcaron la jornada del día viernes 13 de marzo.
Dracma - Banco de Chile Stage
La banda nacional era la encargada de abrir fuegos en el escenario de Banco de Chile, y es que su trayectoria se hizo notar con la potencia y presencia con la que despertaron a los asistentes que se congregaron. Con canciones como “Verte morir”, “Como un Animal” y “Chilenada” hicieron vibrar al público y además de hacerlo partícipe de sus melodías contagiosas.
Cleaver - Alternative Stage
Con un sonido potente y todo el grunge, Cleaver, se presentó en el escenario Alternative.. Con visuales bastante llamativas de fondo, nos fueron envolviendo en la narrativa de su personaje “Vito”, que incluso lo vimos en el escenario. A pesar de que la afluencia de público en ese horario no era mucha, debido a que la tarde estaba calurosa y varios asistentes se resguardaban en la sombra, la banda lo dio todo en canciones como “The Fire Inside” o “Hear the Silence”.
The Warning - CENCO Malls Stage
Con una puntualidad inmaculada y una entrada sin mucha parafernalia, el trío mexicano inauguró el escenario más grande del festival. Uno de los números más esperados desde el año pasado, cuando la banda liderada por Daniela Villarreal no logró concretar su espectáculo en el Teatro La Cúpula. Aunque ahora, el mismo parque las iba a recibir en 2025, les daba revancha en uno de los escenarios más grandes del país que, si bien permitía una presentación más acotada, les daría una oportunidad de presentar su talento de la manera más grandilocuente posible.
Con una potencia arrolladora y repasando algunos de los momentos más sólidos de su discografía, el trío dejó uno de los puntos más altos de la jornada matutina, ideal para sobrellevar el calor extremo que ya comenzaba a sentirse en el parque. El público —especialmente la aguerrida fanaticada apostada desde temprano en la barricada— respondió con la misma intensidad, cantando cada riff y cada coro con devoción, como si se tratara de un concierto propio. La espera, claramente, había valido la pena.
Uno de los momentos más comentados llegó cuando la banda interpretó un cover de “El baile de los que sobran” de Los Prisioneros, un guiño que fue recibido con entusiasmo inmediato por el público chileno. La versión no solo funcionó como homenaje, sino también como recordatorio de que la influencia de Jorge González y compañía sigue resonando mucho más allá de las fronteras locales.
BAD NERVES - Banco de Chile Stage y Banco de Chile Lounge
Puntualmente a las 15:15 partía el show de Bad Nerves, aunque por algunos problemas técnicos con el bajo, tuvieron que empezar de nuevo 3 veces, pero como la tercera es la vencida dicen por ahí, poco a poco la gente fue acercándose al Banco de Chile stage, y se armó una verdadera fiesta. La banda que se caracteriza por su altos niveles de energía al tocar, contagiaron a todo el mundo y encendieron los mosh como es debido, la gente saltando, gritando, bailando y coreando las canciones cargadas de punk rock, tema tras tema non stop, fue una inyección de adrenalina para esta calurosa jornada. La banda oriunda de Essex, Inglaterra, nos dio su mejor repertorio de principio a fin Iniciando con su tema insignia “BABY DRUMMER”, y ya era el aviso de lo que se venía. Honestamente se hizo muy corto el show, por lo que quedamos con ganas de más… Así qué tuvimos que ir detrás de ellos a su presentación más íntima, realizada en el área de Lolla Lounge.
A eso de las 20 hrs, tocando a ras de suelo, y casi como si fuera una tocata privada, tuvimos el privilegio de verlos por segunda vez en un día, con sus temas más power, amenizaron y compartieron, como siempre, muy cercanos al público, con energía a tope, y una buena onda que traspasó las barreras del lenguaje, hicieron mención a su anterior show teloneando a Green Day el año pasado y compartieron su felicidad de estar nuevamente en suelo chileno. Simplemente una banda que nos gustaría volver a ver en un show en solitario.
AIRBAG - Banco de Chile Stage
La banda trasandina, se reencuentra con su amplia fanaticada que se hizo notar y dijeron presente este día viernes en Lollapalooza.
Hicieron un repaso por toda su trayectoria incluyendo temas clásicos, que fueron altamente coreados por sus fans más acérrimos, y pasando también por temas nuevos, que demuestran la evolución musical que han tenido a lo largo del tiempo, enrostrándonos que siguen más vigentes que nunca y sorprendiendo gratamente a un público nuevo que se acercó a verlos en masa.
Airbag, es una banda que se maneja en el escenario, saben lo que quieren decir y transmitir y se adueñan del público, también dejando entrever sus raíces argentinas, con una personalidad imponente, a través de sus movimientos, riffs, y proyecciones de pantalla que acompañaban cada tema distintivamente y mensajes políticos que caracteriza a los hermanos Sardelli y compañía. ¡Sáquense un River!
Consequence of Energy - Lotus Stage
Fueron los encargados de abrir el Lotus Stage en La Cúpula, de a poco el público comenzó a congregarse. Si bien la banda es relativamente nueva, ya que sacaron su primer álbum en enero, la puesta en escena fue impecable, las visuales y la atmósfera que lograron crear transmitió su potente mensaje: We are one.
Viagra Boys - Alternative Stage
Otro número pendiente de los festivales finalmente se tomaba el escenario dedicado a las propuestas más experimentales: Viagra Boys. Lo que comenzó en 2015 casi como una broma —una parodia irreverente del post-punk y la cultura rock— terminó transformándose en un proyecto mucho más serio de lo que cualquiera habría anticipado. Con el impulso de extensas giras y shows tan caóticos como eclécticos, la banda fue ganando un culto cada vez más amplio. Así, llegaban en gloria y majestad a Lollapalooza, un festival que, no por casualidad, nació bajo el espíritu alternativo que alguna vez impulsó Perry Farrell.
Sobre el escenario, Viagra Boys desplegó el mismo caos controlado que los ha convertido en una de las bandas más comentadas del circuito actual. Al centro de todo estaba su vocalista, Sebastian Murphy, quien con su presencia desgarbada, movimientos erráticos y un humor tan absurdo como provocador que incluso incluyó un llamado de atención insultando al recién asumido José Antonio Kast, convirtió el show en algo más cercano a una performance. Entre líneas irónicas, saxofones estridentes y un ritmo que oscilaba entre el punk, el dance y el delirio total, la banda mantuvo al público en un constante estado de desconcierto y euforia.
Activaron también los primeros mosh masivos de la jornada, ante los cuales el público respondió con estridencia, coreando y bailando al ritmo de ese punk de nueva era que la banda maneja con ironía y desparpajo. Canciones como “Hard Learner”, “Troglodyte” y “Punk Rock Loser” fueron marcando el pulso de un set que transformó el escenario alternativo en una fiesta tan bizarra como contagiosa. A medida que avanzaba el show, ese absurdo tan característico de Viagra Boys fue dejando de parecer extraño para convertirse, de algún modo, en la nueva normalidad del momento.
El resultado fue uno de los sets más sólidos y memorables de la jornada, una demostración de que el caos, cuando está bien ejecutado, también puede ser una forma muy efectiva de espectáculo.
Interpol - Banco de Chile Stage
La banda liderada por Paul Banks subió al Banco de Chile Stage cerca de las siete de la tarde, coronando el segundo escenario más grande de la jornada antes del número principal del día. El show, tal como en su recordado paso por Lollapalooza Chile 2019, volvió a desarrollarse bajo el atardecer. Un público variado se congregó frente al escenario para rendir pleitesía a una de las agrupaciones más queridas por el público chileno: Interpol.
El sonido melancólico y oscuro característico de la banda se combinaba con la habitual sobriedad de sus integrantes y una ejecución precisa, casi quirúrgica. La voz de Banks, aunque algo más apagada que en otras ocasiones, igualmente lograba imponerse en los silencios que dejaba un público atento y respetuoso. Entre canción y canción, el vocalista se dirigía a la audiencia en un español impecable, gesto que fue recibido con ovaciones constantes.
Con éxitos como “C’mere”, “My Desire”, “Evil” y “All the Rage Back Home”, el grupo ofreció un set que se sintió más celebratorio que nostálgico, repasando distintos momentos de su carrera. Eso sí, el show dejó un leve gusto a poco: su duración pareció más breve que en visitas anteriores, incluso por debajo de lo que muchos esperaban según el cartel. Aun así, fue una presentación sólida, ideal tanto para los fanáticos empedernidos —probablemente presentes también en el sideshow previo— como para quienes los veían por primera vez en un escenario de festival.
Setlist:
All the Rage Back Home
No I in Threesome
C’mere
Slow Hands
Rest My Chemistry
Obstacle 1
Evil
The Rover
Narc
Roland
PDA
Men I Trust - Alternative Stage
En medio del vértigo habitual del festival, el show de Men I Trust ofreció uno de los momentos más tranquilos y envolventes de la jornada. La banda canadiense apareció en escena con un fondo negro y su nombre posando sobre la pantalla, fiel a la estética minimalista que ha caracterizado su carrera, dejando que fueran las atmósferas suaves de su lofi dream pop las que hablaran por ellos. En contraste con el ruido y la intensidad de lo visto en Viagra Boys sobre el mismo escenario, su presentación se sintió casi como un pequeño oasis sonoro dentro del festival.
Men I Trust ofreció uno de los momentos más apacibles de la jornada, casi como si el festival bajara sus revoluciones por un rato. El público, notablemente más tranquilo, se dejó llevar por las atmósferas suaves de la banda canadiense, disfrutando el show como quien surfea una ola.
Al centro de todo estaba Emmanuelle Proulx, cuya presencia escénica —cercana e hipnótica— logró conectar de inmediato con los fanáticos que la aclamaban con entusiasmo entre canción y canción. La comunión se hizo especialmente evidente en temas como “Numb” y “Show Me How”, probablemente los momentos más celebrados del set, cuando buena parte del público acompañó las melodías con un coro suave pero permanente.
Más que un espectáculo explosivo, el de Men I Trust funcionó como un refugio sonoro dentro del caos del festival: un espacio de calma donde la sutileza, las guitarras etéreas y el pulso relajado del trío canadiense encontraron un público dispuesto a dejarse llevar sin apuro.
31 Minutos - Kidzapalooza
A eso de las 18:30, y ya cuando empezaba a caer el sol, comenzaba el histriónico show de nuestros queridos 31 Minutos. Luego de su presentación en Tiny Desk y el reciente estreno de su película “Calurosa Navidad”, se hicieron presentes este día viernes con un escenario repleto, sobrepasado, RE-BAL-SA-DO de gente de todas las edades. Incluso me atrevería a decir que en algún punto éramos más adultos que niños.
Con una presentación ambientada en el famoso programa “Radio Guaripolo” y con el gentil auspicio de “Cebollas Me Encanta”, da inicio este viaje a nuestra infancia. En él, a partir de bromas telefónicas y sucesos ocurridos durante el show, se van hilando y conectando las distintas canciones presentadas. Destacado fue el momento en que Pepe Lota cantaba su tema y, en una jugarreta en vivo con su vecino, nos dio un guiño político (infaltable) hacia el nuevo gobierno: “Vamos a jugar, don Sergio, si las calles están tranquilas, no ve que con su nuevo presidente se acabó la delincuencia”, aludiendo jocosamente a la orientación política de don Sergio.
Tulio Triviño, Juanín y Juan Carlos Bodoque fueron quienes generaron mayor expectación y gritos de la audiencia, definitivamente tres de los personajes más queridos.
Da la sensación de que estamos viendo el show de una figura o artista de Hollywood, de que estamos presenciando al artista más grande de todos los tiempos, y el cariño y la emoción de todos al verlos es incontenible. Y dada la magnitud del show y lo que significa 31 Minutos en cuanto a trayectoria y convocatoria, es que el escenario de Kidzapalooza les queda pequeño.
¡No entraba una aguja! En un escenario ubicado en medio de mucho ruido visual y árboles, prácticamente era muy difícil ver las pantallas o el escenario. Muchos se agruparon alrededor de una pantalla ubicada en un camino dentro de Kidzapalooza, ya que ir o llegar cerca del escenario era imposible.
Debieron estar en los main stage. Son grandes, es lo que merecen. Y la mayor parte del público éramos grandes también: adultos con alma de niños, recordando nuestra infancia, con un amor eterno a ese pequeño programa de noticias que fue creciendo en conformidad con nuestro amor hacia ellos.
Deftones - Banco de Chile Stage
A las nueve en punto de la noche, el Banco de Chile Stage alcanzaba su punto máximo de expectación. Con puntualidad eximia, Deftones aparecía en escena para tomar el control absoluto del primer día de Lollapalooza. Tras casi ocho años de espera desde su última visita, la banda de Sacramento regresaba ante un escenario completamente lleno y un público visiblemente ansioso por presenciar uno de los números fuertes de la jornada.
La entrada fue en penumbras, con una tensión que se cortaba en el aire. Bastaron los primeros acordes de “Be Quiet and Drive (Far Away)” para que la multitud estallara de inmediato. Desde ese momento el campo frente al escenario se transformó en un movimiento constante de mosh y pogo, mientras Chino Moreno y compañía conducían un set que avanzó con la intensidad de un vendaval. El espectáculo, que se extendió por cerca de una hora y cuarto, pasó casi sin pausa, encadenando canción tras canción con una naturalidad que hizo que el tiempo pareciera correr mucho más rápido de lo esperado.
El repertorio funcionó como un recorrido por distintos momentos de su carrera. Clásicos como “Rocket Skates”, “Diamond Eyes”, “Hole in the Earth” y el estallido final de “7 Words” fueron levantando nuevas olas de euforia entre los asistentes, mientras los sectores más cercanos al escenario no dejaron de agitarse durante todo el show. También hubo espacio para material más reciente, incluyendo pasajes de su celebrado disco Private Music, recordando que la banda sigue ampliando su repertorio más allá de la nostalgia.
En lo sonoro, el grupo volvió a demostrar por qué su propuesta sigue siendo tan efectiva en vivo: guitarras densas, atmósferas envolventes y una ejecución sólida que mantuvo el equilibrio entre agresividad y pasajes más etéreos. La ausencia del guitarrista Stephen Carpenter se hizo notar en ciertos momentos, pero no logró mermar el impacto general de la presentación, que se sostuvo gracias a la potencia colectiva de la banda y a la entrega total del público.
El show también tuvo momentos particularmente emotivos. Canciones como “Cherry Waves” y “Rosemary” ofrecieron respiros más atmosféricos dentro del torbellino sonoro, generando instantes de comunión casi hipnótica entre la banda y el público. En contraste, temas como “My Own Summer (Shove It)” y “7 Words” desataron uno de los momentos más intensos de la noche, con bengalas encendiéndose en los sectores más encendidos del público mientras la masa frente al escenario se movía sin descanso.
Al final, el regreso de Deftones se sintió como una recompensa largamente esperada. Con una presentación contundente, intensa y emocional por partes iguales, la banda logró coronar la jornada con uno de los espectáculos más sólidos del festival —posiblemente incluso de todo el fin de semana— dejando claro que, a pesar del paso de los años, su conexión con el público chileno sigue siendo tan fuerte como siempre.
Setlist:
Be Quiet and Drive (Far Away)
My Mind Is a Mountain
Locked Club
Diamond Eyes
Rocket Skates
Sextape
Swerve City
Rosemary
Ecdysis
Infinite Source
Cut Hands
Hole in the Earth
Change (In the House of Flies)
Genesis
Milk of the Madonna
Cherry Waves
My Own Summer (Shove It)
7 Words
Sabrina Carpenter - Cenco Malls stage
La presentación de Sabrina Carpenter en Lollapalooza Chile, era de lo más esperado, y la que más público y fans reunió, ya que no solo era su primera vez en LollaCL, sino que marcó también su primera visita en Chile, y el recibimiento del público estuvo a la altura de la expectativa. Con un escenario amplio, elegante y visualmente muy cuidado, la artista desplegó un show deslumbrante, con una estética marcada por visuales y pequeños interludios inspirados en los años 50.
Uno de los momentos más espontáneos de la jornada llegó cuando Sabrina, comentó que le recomendaron decir una frase, y que viera que sucedía. Ella, curiosa, se animó con un tímido “chi chi chi”, y la respuesta fue inmediata: miles de voces gritaron al unísono “le le le, ¡viva Chile!”. Su reacción fue de sorpresa absoluta, riendo y diciendo que en efecto se sorprendío, y luego durante el show repitió varias veces más la dinámica,
Una sobresaliente puesta en escena, con cambios de vestuario que marcaron distintas secciones del concierto. La primera parte presentó un recorrido por canciones como “Busy Woman”, “Taste”, “Good Graces” y “Slim Pickins”.
En la segunda mitad del set, el concierto tomó aún más fuerza con una seguidilla de temas muy coreados por el público, incluyendo “Feather”, “Bed Chem”, “Juno”, “Please Please Please” y “Don't Smile”, culminando con “Espresso”, la canción más esperada de la noche.
Más allá del despliegue visual,y el nivel de escenografía lo que realmente destacó, fue la voz de Sabrina Carpenter en vivo, demostrando un nivel interpretativo y vocal que justifica plenamente su lugar actual dentro del pop mundial. Y lo más importante, ella no solo llegó en un gran momento de su carrera, sino que tiene todo a su disposición para volver pronto.
SETLIST:
Busy Woman
Taste
Good Graces
Slim Pickins
Manchild
Coincidence
Never Getting Laid (live debut; acoustic)
because i liked a boy
House Tour
Tears
Feather
Nobody's Son
Bed Chem
Juno (participación especial con horsegiirL)
Please Please Please
Don't Smile
Espresso
Tom Morello - Alternative Stage
El cierre del Alternative Stage quedó en manos de Tom Morello, quien apareció cerca de las 22:30 para bajar el telón de uno de los espacios más intensos de la jornada en Lollapalooza. Gran parte del público que llegó hasta allí lo hizo apenas terminó el show de Deftones en el escenario principal, generando una migración inmediata de fanáticos claramente inclinados hacia el rock más pesado. Con ese contexto, el guitarrista tenía la audiencia perfecta para desplegar un set cargado de riffs, historia y mensaje.
El espectáculo funcionó como un recorrido por los momentos más icónicos de su carrera, con especial énfasis en su legado junto a Rage Against the Machine. En formato de riffs y guiños constantes, aparecieron fragmentos de temas como “Bombtrack”, “Testify” y el clásico “Killing in the Name”, que desató uno de los momentos más explosivos de la noche cuando el público coreó cada línea con furia. La guitarra de Morello, siempre creativa y llena de trucos poco convencionales, volvió a demostrar por qué su estilo sigue siendo uno de los más reconocibles dentro del rock contemporáneo.
El set también tuvo un momento particularmente emotivo cuando interpretó “Like a Stone”, recordando su etapa en Audioslave mientras en las pantallas aparecía una imagen de Chris Cornell. El público respondió con un coro colectivo que transformó el instante en un pequeño homenaje al recordado vocalista, uno de los puntos más sensibles de toda la presentación.
Entre esos guiños al pasado también hubo espacio para material de su carrera solista, donde Morello aprovechó de desplegar el virtuosismo y la inventiva que han marcado su trayectoria. Fiel a su estilo, el guitarrista intercaló la música con un discurso político directo, marcado por la contingencia y un llamado abierto a resistir el avance del fascismo, recordando que su música siempre ha estado ligada a una postura combativa.
El resultado fue un cierre sólido para el Alternative Stage y, en cierto modo, el epílogo perfecto para la jornada más rockera del festival. Con riffs incendiarios, memoria histórica y un público completamente entregado, Tom Morello transformó su set en una celebración del espíritu rebelde que ha definido gran parte de su carrera.






