La banda estadounidense celebró en el Teatro Teletón sus cuatro décadas de trayectoria en un concierto plagado de grandes clásicos y versatilidad sonora.
Pocas bandas pueden decir que han sobrevivido cuatro décadas. No solo por la exigencia artística que implica mantenerse vigentes, sino también por las inevitables fracturas personales, cambios de industria y transformaciones culturales que el paso del tiempo impone. Sin embargo, hay nombres que no solo resisten. Y uno de ellos es Living Colour.
Anoche, en el Teatro Teletón, el cuarteto neoyorquino demostró que los 40 años no pesan cuando la convicción musical sigue intacta. Con un show cercano a las dos horas, la banda ofreció un recorrido por su catálogo más emblemático, confirmando por qué su propuesta —que transita con naturalidad entre el rock, el funk, el blues, el hip-hop e incluso el hardcore— vale la pena ser escuchada en vivo.
Te contamos todos los detalles de la séptima visita de Living Colour a Chile, acá en Resistance.
La noche comenzó puntualmente a eso de las 20:30 horas, sin telonero, lo que aumentó la expectativa en un recinto prácticamente colmado. Bastó que las luces bajaran su intensidad para que el murmullo colectivo se transformara en euforia.
De pronto, comenzó a sonar la “Marcha Imperial” de Star Wars. El guiño fue inmediato. Uno a uno fueron apareciendo en escena Corey Glover, Vernon Reid, Doug Wimbish y Will Calhoun, desatando una ovación cerrada que terminó de encender el ambiente, al momento de abrir con Leave It Alone, marcada por un sonido impecable desde el primer acorde.
Desde el primer momento, la voz de Corey Glover me sorprendió —quizás porque era la primera vez que veía en vivo a Living Colour—, pero su registro se mantiene intacto, potente y preciso, evocando con notable fidelidad las versiones de estudio que marcaron época.
Doug Wimbish, en tanto, se transformó en uno de los grandes protagonistas. Cercano, carismático y siempre en movimiento, buscó constantemente la interacción con la primera fila. El bajo sonó profundo, con una presencia y potencia poco habitual, sosteniendo gran parte del peso rítmico del espectáculo, algo que se reflejó con fuerza en Middle Man y Memories Can’t Wait —este último, recordado cover de Talking Heads—, ambas pertenecientes al aclamado disco Vivid.
A lo largo de las dos horas de concierto, el show se convirtió en un carrusel de matices. Cada canción proponía un paisaje distinto: momentos bailables, riffs más duros y solos potentes, una batería frenética por momentos que desataba saltos espontáneos, y cambios de intensidad que mantenían al público en constante movimiento. Esa capacidad de transitar entre géneros sin perder coherencia es, precisamente, el sello de Living Colour.
La emotividad llegó con “Hallelujah”, composición de Leonard Cohen. Se pidió silencio absoluto antes de comenzar, y el Teatro Teletón respondió. Luego, todos cantaron al unísono el mítico coro de esta canción que, sin dudas, fue el momento más emotivo de la noche. Tras ello vino una de las mejores composiciones de Living Colour, Open Letter (To a Landlord), seguida de un breve pero potente solo de batería de Will Calhoun, que anticipaba que algo grande se avecinaba.
Y es que probablemente uno de los puntos más altos para muchos asistentes llegó cuando Living Colour interpretó Pride. En un gesto poco habitual, Corey Glover decidió bajar del escenario, lentamente y casi marchando a paso firme, mientras seguía deleitándonos con su aclamada voz.
Descendió hasta la cancha, avanzando en línea recta hasta la barrera de los primeros escalones del Teatro Teletón. Los fanáticos aprovecharon el momento para sacarse fotos, abrazarlo y cantar junto a él múltiples “yeahs”. Fue un acto de conexión directa y humildad que quedó como uno de los grandes hitos de la noche.
Antes del siguiente bloque, Doug Wimbish lanzó una frase que definió el espíritu del concierto: “Esto es una fiesta, así que hay que celebrar”. Y tenía razón. No todos los días se cumplen 40 años de trayectoria. Así comenzó un medley dedicado al hip-hop, reafirmando las raíces urbanas de la banda.
Sonaron “White Lines”, “Apache” —popularizada por The Incredible Bongo Band— y “The Message”, clásico de Grandmaster Flash and the Furious Five. Incluso Calhoun tomó los bongós, aportando otra textura rítmica. Fue una demostración clara de la versatilidad que ha definido a Living Colour desde sus inicios.
La fiesta continuó con “Glamour Boys”, uno de sus mayores éxitos comerciales, que desató bailes entre los fanáticos —al menos en el sector donde yo estaba—, donde cada uno estaba en su propia “salsa”, disfrutando de una de las tantas variantes sonoras de la banda. Luego vinieron tres cortes del álbum Time’s Up, incluyendo la canción homónima y “Love Rears Its Ugly Head”.
Entonces sonó el histórico audio de Malcolm X. El recinto entendió de inmediato lo que venía. “Cult of Personality” hizo estallar el Teatro Teletón. Personalmente, es una canción que conocí por GTA: San Andreas y por ser el tema de entrada del luchador CM Punk en WWE, por lo que escucharla en vivo fue un momento de euforia absoluta.
La canté a pulmón, como tantos otros, coreando un himno del rock de fines de los 80, marcado además por uno de los solos más icónicos de la historia. El solo de Vernon Reid fue simplemente demoledor y cerró el set principal de la noche de manera arrolladora.
El encore incluyó “Solace of You” y culminó con “Should I Stay or Should I Go”, clásico de The Clash reinterpretado con el sello funk, hardcore y energético de Living Colour, lo que incluso provocó un leve pogo entre algunos fanáticos para sellar la jornada.
Posteriormente, y lejos de una despedida tradicional, los integrantes de Living Colour se acercaron al borde del escenario para sacarse fotos con los fanáticos, chocar los puños y agradecer a su fiel fanaticada.
Y es que, claro, cuarenta años no son casualidad. Son consecuencia de una identidad sólida, de una propuesta que desafía etiquetas y de una capacidad única para fusionar sonidos sin perder esencia. Eso fue precisamente lo que, una vez más en Santiago, Living Colour dejó en evidencia: no solo celebraron su aniversario, sino que reafirmaron que su energía y versatilidad siguen absolutamente intactas.
Setlist Living Colour – Teatro Teletón – 3 de marzo de 2026
Leave It Alone
Middle Man
Memories Can’t Wait
Ignorance Is Bliss
Go Away
Funny Vibe
Bi
Hallelujah (cover de Leonard Cohen)
Open Letter (To a Landlord)
Drum Solo
This Is the Life
Pride
Doug Hop (White Lines - Apache - The Message)
Glamour Boys
Love Rears Its Ugly Head
Type
Time’s Up
Cult of Personality
Solace of You
Should I Stay or Should I Go (cover de The Clash)
Middle Man
Memories Can’t Wait
Ignorance Is Bliss
Go Away
Funny Vibe
Bi
Hallelujah (cover de Leonard Cohen)
Open Letter (To a Landlord)
Drum Solo
This Is the Life
Pride
Doug Hop (White Lines - Apache - The Message)
Glamour Boys
Love Rears Its Ugly Head
Type
Time’s Up
Cult of Personality
Solace of You
Should I Stay or Should I Go (cover de The Clash)
Escrito por: Javier Pardo Sepúlveda
Fotografías por: Antonia Bisso





