En aquella ocasión, el grupo liderado por el carismático Monkey llegó con su tour “Adiós, Amigos”, un nombre que inevitablemente sonaba a cierre de ciclo. Por eso, el anuncio de un nuevo concierto en Santiago apenas cinco meses después sorprendió a buena parte de sus seguidores, quienes pensaban que el show anterior podía haber sido la despedida definitiva del público chileno.
La banda, formada a fines de los años 70 en Inglaterra, es una de las agrupaciones más reconocibles del punk británico gracias a su estética inspirada en La Naranja Mecánica y a un espectáculo cargado de teatralidad, confeti y energía. Esa mezcla ha convertido sus conciertos en una experiencia muy particular que trasciende generaciones dentro de la escena punk.
El regreso tan cercano en el tiempo inevitablemente abre el debate sobre el verdadero significado de estas giras de despedida. En el mundo del rock no es raro que un tour anunciado como el último termine extendiéndose por años o incluso dando paso a nuevas despedidas.
De hecho, varias bandas históricas han seguido ese camino, manteniendo giras finales que se prolongan más de lo que inicialmente se pensaba (SCORPIONS ES EJEMPLO CLARO DE ELLO). Así, para muchos fans surge la duda de si el tour “Adiós, Amigos” marcará realmente el final del vínculo de The Adicts con Chile o si todavía quedarán más visitas en el futuro.
Por ahora, lo único seguro es que el grupo volverá a encontrarse con el público chileno en el Teatro Coliseo, prometiendo otra noche de clásicos del punk y el espectáculo visual que los ha convertido en una de las bandas más queridas del género.
Las entradas siguen a la venta a través de sistema Puntoticket y estos son sus valores: