Tribulation: Llevando el Cine de Terror Clásico al Metal Moderno

fpinoguerrero3 de febrero de 2026


Desde su primer disco de estudio Tribulation demostró que era algo diferente. Su sonido tiene algo familiar y al mismo tiempo algo que te inquieta, como si no debiera pertenecer ahí. Una sensación de extrañeza que viene muy influenciada de las bandas sonoras del cine de terror clásico y que hace que su propuesta sea tan llamativa, familiar y tétrica.

No es simplemente componer canciones que suenen a algo terrorífico, es desglosar desde la profundidad misma que hay detrás de las melodías que fueron creadas para reforzar lo que el cine comenzaba a explorar como el terror. Johannes Andersson y Adam Zaars no sólo son dos metaleros, sino que también son fanáticos de este tipo de cine, yendo a varios trabajos de antaño, que ya sea por estética o sonido, han logrado quedar en el inconsciente colectivo. Ver esos filmes y volver a escuchar la discografía de Tribulation te permite entender la lógica de su propuesta y la oscuridad de su sonido.

Salgamos un poco de Spotify y busquemos en esas antiguas cintas, filmes clásicos donde el uso del “zoom dramático” era clave para presentarnos al monstruo en escena. Durante sus entrevistas ellos siempre citan una gran cantidad de directores como metrajes, siendo los nombres de Dario Argento, Ruggero Deodato, Lucio Fulci y Jesús Franco algunos de los principales. Esto nos da otra perspectiva de su música, no sólo desde la composición, sino desde el uso mismo de esta como recurso narrativo.

Tomemos por ejemplo “Count Drácula” (1970) con Christopher Lee, un clásico que ayudó a definir al vampiro en la pantalla grande y que en su música hay varios elementos distintivos. No hay sutilezas, siempre la orquesta entraba con fuerza acaparando cada espacio; es repentina y agresiva en sus irrupciones con cada nuevo plano o escena; tiene un reverb constante, casi como si fuera el eco localizador de un murciélago rebotando en las paredes del set. Este filme es un muy buen ejemplo para explicar el estilo de la agrupación, dado que muchas veces han dicho que esperan que su Tribulation sea como Nosferatu de Werner Herzog. No temen en darle brillo a sus producciones, pero cuando de oscuridad de trata, son punzantes con los agudos, casi como si se salieran de lo permitido señalando que esto no es normal, algo malo está pasando. Esa estructura la fusionan con lo ya tradicional del metal y ahí, lo tienes, el sonido de Tribulation.

 

Escuchar al conjunto y volver a estos filmes es reencontrarse con “Rosemary’s Baby”, esa icónica escena de los ojos, donde todo es caos y gritos de blasfemia, alabanzas a Satanás, pero el fondo, la melodía es armoniosa, es paz, tiene estructura. Es una de las tantas caras que la banda ofrece, tiene ese ocultismo, que sin ser expuesto de sobre manera está ahí presente. Conocemos estos filmes o sus métodos, y con la banda es el mismo trabajo, como si el metraje en 8 milímetros comenzara a correr y viéramos al conjunto con ese granulado del cine clásico. Y eso sólo tomando un ejemplo, porque podemos seguir encontrando guiños en sus producciones, donde incluso con las guitarras buscan crear esas atmósferas de persecución constante que calzan perfecto en escenas de escape o de incomodidad, como es el inicio de “Suspiria” en el taxi y que podría tener fácilmente “The Lament” de fondo.

Estos metalers no sólo se quedaron en la idea de replicar lo que se hacía en el black y el death metal, sino que su amor por las películas lo depositaron completamente en la composición. No dejaron nada fuera, aceptaron sus gustos y fueron encontrando la manera de ahcer que todos estos dialoguen y permitan el desarrollo de la "escena". Tribulation opera como el director de cine, donde la letra nos da la imagen y su música va dando el ritmo y la intensidad para que todo esto se junte en nuestra cabeza y cree el clímax perfecto.No va sólo en la estética, es presentar la oscuridad desde todos los frentes, envolvernos y atraparnos en ella para que sintamos que de cualquier rincón de la sala esa criatura puede aparecer y atraparnos.  Un amor por el cine que jamás han ocultado y que incluso en su nueva etapa han hecho más evidente con su videoclip “Murder In Red”, retratando todos estos recursos, pero ahora con sus propias canciones como OST.

 

La aparición de Tribulation en la escena musical no sólo fue algo fresco al mundo del black y el rock gótico, sino que también fue un reencontrarse y resurgir del horror clásico. Es demostrarnos que esos filmes aún viven y vibran en nosotros, donde esa sensación de ir a buscar el terror sólo pasó de la pantalla a nuestros oídos. Tribulation sigue consolidando su relación con el cine de terror clásico y de culto, mientras que sus fans, seguimos disfrutando de estas referencias y guiños a una oscuridad que nos maravilla sin importar los años.

Por Felipe Pino Guerrero


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