Tenemos Explosivos en SCD Bellavista: "La Esperanza en el Derrumbes"

Gonzalo Ruiz10 de enero de 2026

 

A pesar que en estas líneas se espera que yo debería comentar sobre lo vivido en el concierto, desde un punto de vista musical y artístico, no puedo desatender lo evidente que nos condiciona, nos afecta y nos ayuda a interpretar. 

Estamos en un contexto socio-político completamente álgido: por un lado interno, nos vemos enfrentados al ascenso del fascismo y pinochetismo más duro; mientras en Venezuela extraen al Jefe de Estado desde su territorio, para someterlo al derecho de un país extranjero y conocido invasor, haciendo ver que el Derecho Internacional Público es simplemente una declaración en papel.

Y a eso debemos sumarla la increíble cantidad de denuncias de injusticia y protestas que se siguen suscitando en nuestro País de los que perdería el tiempo en enumerar. Lo cierto es que, ¿es el momento de distenderse, dejar de pensar, en un concierto de Tenemos Explosivos? la respuesta es más que evidente.

Pensemos un momento, si bien se trató de un concierto (y no tocata a esta altura) bastante íntimo, en una sala pequeña como la SCD de Bellavista, lo grande viene en el mensaje. Tenemos Explosivos no solo agendó una fecha más, sino que se trató de una interpretación íntegra, y original, de su primer lanzamiento "Derrumbe y Celebración".

El contexto en que se gestó el disco es un Chile de protestas, de intentar derrumbar el modelo, de cuestionar el origen dictatorial y autoritario de la Constitución, con un gobierno abiertamente neoliberal y que no pararía hasta seguir el proyecto político de la derecha en chilena. No hay mucho más que entender para leer sus letras, siempre con detención y intertextualidad, con referencias y analogías que parecían no tan evidentes hasta ser escritas.

Todo esto sumado a un sonido crudo, agresivo, que bebió de influencias del PostHardcore, pero también de sonidos más alternativos tangenciales al Shoegaze y Metal Alternativo, más moderno en sus riffs, lo que parecía rozar lo hecho por Deftones. Todo acompañado con una buena pizca, sobre todo en batería, de Metal Progresivo en Clave Djent, disonante como Meshuggah, acelerado como hardcore. Una mezcla de corrientes y flujos constantes, que fluyen sin más en un acto creativo, casi bergsonian, casi deleuziano/guattariano.

Entonces, con esto en mente llegar casi 14 años después, en pleno inicio de año, sirve para darse cuenta que la denuncia sigue más viva que nunca, que la justicia para quienes trabajan aún no ha llegado y que los cerdos que comen perlas siguen ahí. Y es fuerte, porque cambiaron los personajes, pero la obra se sigue interpretando en vivo, todos los días, en el teatro, con elenco mundial y nacional.

No necesito mencionar las canciones en lista, porque son prácticamente el disco completo, sumado a una sorpresa final con "Santos de Lisboa" y "Montreal, 400 Negativos". Fue un repaso duro, lleno de himnos, lleno de un desgarro inigualable y que no ha perdido la esencia de los inicios. 

Se sintió como un concierto primigenio y autogestionado, con sillas, con sensación de encierro, con algunos errores en la interpretación, con otros destiempo, con olvidos en la letra suplidos por el público, eso ayuda a sentirlo vivo, humano, diferencia productiva y una potencia de devenir.

La banda se veía bastante cómoda, el público no jajajajaja, el público necesitaba ponerse de pie, porque el cántico efervescente era evidente. Sobraron las sillas, pero se entiende. Salvo el amigo del lado derecho del escenario, que le picaban los pies por subirse al escenario. 

Luego de todo este repaso, con los samples originales y los mismos cortos de la obra original, quedan muchas dudas de lo que se viene, de lo que nos tocará como chilenos y latinos. Y sí, tal como dijo Eduardo, aunque con mi propia interpretación: estamos jodidamente radiantes, no pareciera haber alternativa y que el sistema neoliberal finalmente ganó. Pero, a pesar de todo, tenemos que pensar que aún tenemos alternativa, y que este pensamiento, aunque parezca mágico, será el motor de mantenernos cuerdos y activos para cuando sea necesario.

Tengo tantas ganas de seguir, pero esto se extenderá demasiado y dejará de ser una review. La verdad es que el panorama es de una hecatombe, estamos entre ruinas y derrumbes, pero debemos aguantar ciudadanos, no se podrán armar movimientos contra el movimiento eternamente.

"Los movimientos revolucionarios y también los movimientos artísticos son así, máquinas de guerra"


SETLIST

1. El mejor jugador del fuego

2. El misterio de Kosovo

3. Mosaico de Pella

4. Cuerpo al aire

5. La renuncia del hermeneuta

6. Piratas y emperadores

7. Termodinámica

8. Todas las barricadas del mundo

9. La democracia según Nerón

10. La matanza de Corpus Christi

11. La viuda de Namir

12. Antígona 404

13. Santos de Lisboa

14. Montreal, 400 Negativos

15. Antígona 404 (outro)

16. Un banquete para Tiestes


GALERÍA COMPLETA


Fotografías por Mario Miranda

Review por Gonzalo Biava


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