Para Mawiza los últimos dos años han sido acelerados, con un impulso insaciable a seguir rompiendo barreras y cumpliendo metas de la trayectoria de una banda, incluso dejando un poco atrás el circuito nacional. Dentro de los logros de 2025 estuvo el lanzamiento de “Ül”, el esperado segundo álbum de la banda, el cual pudo por fin ver la luz bajo el sello Season of Mist. Este disco representa verdaderamente un nuevo comienzo para Mawiza, siendo una consolidación del sonido actual de la banda y una muestra de la madurez que han adquirido musicalmente. En Resistance fuimos invitados para asistir a la fecha de celebración del lanzamiento de Ül, un show que condensó todas las lecciones que ha aprendido la banda en su paso por escenarios en el extranjero, además de una vuelta de la victoria de todo lo que ha sido el ciclo de lanzamiento de este nuevo trabajo.
Los encargados de abrir esta velada fueron Misantry, banda que ha estado causando conmoción en el circuito under por un buen rato, con un repertorio poderoso y una presencia en el escenario innata que ruega poder presentarse en espacios más grandes. El dominio de la vocalista, Trinitie, una vez arriba del escenario, es hipnotizante y demanda cooperación. Al inicio el público amenazó con quedarse quieto el resto del show pero bastó con solo un par de segundos del segundo tema para que la audiencia se entregara al mosh, con una velocidad instantánea que te dejaba confundido en qué minuto todo agarró tanto vuelo. Fueron 45 minutos de velocidad y brutalidad, con Mario Vallejos en la batería el ataque rítmico en Club Chocolate fue realmente una carnicería.
Ahora el público tenía ganas de más y los cabeza de cartel estaban listos para otorgar eso. El nivel de producción visible dentro del club era formidable, con cada integrante del equipo funcionando como reloj, una máquina bien aceitada trabajando en pos de un espectáculo impecable. Se apagaron las luces y retumbó el audio en la sala, era turno de Mawiza.
Al igual que el álbum, abrieron con “Wingkawnoam”, primer single de este ciclo, perfecto para abrir saltando, con un final arrollador que condujo inmediatamente a “Pinzha Ñi Peuma”. Si bien obviamente Ül iba a predominar hoy, el itinerario daba espacio para otros temas, por lo que también estaba la duda de qué temas de Kollong se iban a quedar en el setlist. “Ancestral” “Kumbagüe” y “Mawiza Ñi Piwke” eran inclusiones obvias pero si se extrañaron temas como “Kutxal” o “¡¡Nunca!!”, esta nueva etapa también significa que van a haber temas que quizás no volveremos a escuchar en vivo en mucho tiempo.
Por lejos lo más destacable de la jornada fue “Nawelkünuwnge”. Uno de los temas más potentes del disco nuevo prometía ser igual de arrollador en vivo y definitivamente superó cualquier expectativa. El cierre de esa canción es algo que ojalá se vuelva emblemático de la banda, con un ataque de las guitarras que te revierte a cualquier expresión física primal, lo que sea que tu cuerpo te exija hacer. La rabia y urgencia de lucha condensada en este tema es algo que se enlaza de una manera espectacular al escucharla rodeada de gente, un montón de personas convertidas en jaguares.
Ya con medio año de vida, la gente se había familiarizado con las letras, asumo que la mayoría no manejaban el mapuzungún pero si se defendían para corear algunas partes, siendo “Mamüll Reke” la más cantada por lejos. En múltiples entrevistas han mencionado que una parte fundamental de su misión es la popularización y masificación del mapuzungún y está de más decir que han estado cumpliendo esa tarea con creces. Escuchar una sala completa cantando en un lenguaje que se vio atacado por siglos era más que sobrecogedor. La reivindicación de la lucha mapuche en general fue uno de los ejes de la jornada, con la presencia de dos lienzos además de la participación de miembros de la comunidad a la que pertenece la banda. El mensaje político de resistencia se integra como parte esencial del discurso del grupo. Mawiza es de esos artistas que observan su posición como figura pública y la aprovechan consecuentemente.
Antes utilicé la palabra celebración en vez de solo lanzamiento para referirme a este evento, no solo porque Ül ya lleva un buen rato en el público si no que también porque este show se sintió como un verdadero festejo de lo que ha significado este álbum y el último año para la banda. Los chicos estuvieron un tiempo consolidándose como artistas internacionales y volvieron a Santiago a poner a prueba todas las cosas que han aprendido en este tiempo, presentándose como una banda mucho más cómoda en el escenario y que de aquí en adelante solo apuntan a cosas más grandes, Mawiza es realmente una banda que ha logrado aprovechar al máximo todas las oportunidades que han tenido, sin perderse de si mismos, es más, vuelven a reafirmarse una y otra vez. Con una fanaticada que está dispuesta a acompañarlos en todo y que ha crecido un montón en el último tiempo, este show probablemente quedará como una marca en la historia del grupo en que ya están en otro escalafón del mundo del espectáculo.
Setlist Mawiza