En su mejor momento y forma: el regreso de Opeth a lo grande

Bastián Gómez30 de enero de 2026


Desde su primera venida al país (2009) nunca pasó tan poco tiempo en que Opeth tardara en regresar a suelo nacional. Los suecos fueron parte del cartel del primer día del festival Masters of Rock que se realizó en 2025 en nuestro país y que contó aquella jornada con Judas Priest como gran cabeza de cartel. A menos de un año de aquella presentación, el quinteto confirmó su retorno a Chile para brindar por primera vez su gran performance sobre el escenario en el Movistar Arena. 

Hasta la fecha y salvo ese show junto a Judas, Savatage y Pentagram (Chile), la banda encabezada por Mikael Akerfeldt solo conocía de presentaciones en el Tatro Caupolicán, cada una mejor que la otra, pero todas con una calidad que solo una banda como Opeth puede brindar. En 2017 también brindaron un show en el Teatro Nescafé de Las Artes. De ahí en más, no conocían otro recinto. 

Los espectáculos en el coliseo de Avenida San Diego siempre fueron a casa llena y para qué decir el de Nescafé que fue un sold out. Probablemente, el ex Teatro Monumental ya estaba quedando corto para una banda que, en los últimos años, ha tenido un crecimiento en popularidad bastante significativo. 

Opeth y su primera apuesta en el Movistar Arena

Opeth tiene pasta de sobra para presentarse en un recinto -al menos- más grande que el Teatro Caupolicán. El 1 de noviembre, eso sí, podría ser una verdadera prueba de fuego para la fidelidad de la fanaticada de la agrupación y también para la banda misma. 



Es de perogrullo que talento no va de la mano de popularidad. Y les ha pasado a más de alguno que se aventura a tocar en el recinto más grande de la capital (dejando de lado los estadios) y no ha logrado dejarlo al menos visiblemente lleno o, peor aún, sectores completos han quedado totalmente vacíos. Sino pregúntenle a Alberto Plaza... un tremendo sacowea talento nacional (?) que no logró llevar mucha gente (por no decir nadie) a aquel recinto. 

El gran problema de Opeth no es en sí presentarse en el ex Arena Santiago donde alguna vez volaron sillas en una serie de  Copa Davis entre Chile y Argentina, sino que gran parte del público metalero estará aquel día dividido entre precisamente ir a ver a Opeth o Iron Maiden. 

Aquel 1 de noviembre, la 'Doncella' estará brindando el segundo de sus shows en el Estadio Nacional agendado para este 2026. Y la gira de Maiden no es cualquier gira además: Run For Your Lives World Tour 2026 trae consigo de regreso tremendos hits al show: The Rime of the Ancient Mariner, The Clairvoyant, Powerslave, Killers, Murders in The Rue Morgue y más... 

El "premio de consuelo" es precisamente que Iron Maiden estará dos días. Sin embargo, quien quiera repetirse el plato y ver a Opeth a la vez no tiene chance. 

La "ventaja" de Opeth sobre Iron Maiden

De forma muy subjetiva y no a la vez, los suecos esta vez tienen una "leve ventaja". Y es que llegan en su mejor momento. No hace mucho, cuando Opeth visitó la residencia del entonces embajador sueco en Chile, Martín Méndez dijo claro "esta es nuestra mejor formación". 

Aquellas palabras llegaron tras consultarle por la salida de su ahora ex baterista Martin Axenrot, quien fue reemplazado por el ex Paradise Lost, Waltery Varynyen, bastantes meses antes del lanzamiento de su último disco "The Last Will and Testament" (2024). 

Dicho LP trajo consigo algo que los fans de Opeth extrañaban en demasía: los guturales. Desde el lanzamiento de "Watershed" (2008), Mikael Akerfeldt se dedicó a lanzar solo trabajos con tintes mucho más progresivos y solo con voces limpias. Pasaron 16 años para ver una especie de fusión de los viejos con los nuevos tiempos de la banda que confluyeron en su último trabajo de larga duración. 

Aquella placa no solo fue aplaudida por los fans. Fue premiada con un Grammi sueco (no confundir con los Grammys) a mejor álbum de hard rock/metal. En aquella ceremonia se destacó sobre este disco: "este logro marca otro hito en la ilustre carrera de la banda y consolida aún más su legado como uno de los grupos musicales suecos más influyentes y célebres". 

En sus ediciones pasadas, En 2024 ganó IN FLAMES por "Foregone", mientras que GHOST ganó en 2023. En 2022 TRIBULATION ganó por "Where The Gloom Becomes Sound". En 2021 quien se llevó el gato al agua fue DARK TRANQUILLITY por "Moment".

Con la marraqueta bajo el brazo

Con aquel premio y una crítica prácticamente positiva en su totalidad hacia su último trabajo, Opeth regresa a Chile con la marraqueta bajo el brazo. Con la suerte de su lado, básicamente para quien no entienda el español chileno. 

Pero más que gracias a la "suerte", llega con el fruto del esfuerzo de un líder como Akerfeldt que nunca ha dejado de ser fiel a lo suyo. Mal que mal, el tipo es un músico que en los 90's andaba en skate y escuchaba clásicos desde Judas Priest hasta Camel, esta última, una de sus bandas favoritas. Pero los gritos de cerdo también eran lo suyo. Como Morbid Angel. Por qué no mezclar todo y añadirlo a tu banda pese a que tú no la formaste (porque sí, 'Miguelito' no es 100% un fundador de Opeth y no existe de hecho ningún miembro fundador en la agrupación). 




La escuela de música clásica ni las partituras eran lo de Mikael. Aún así, ya con 30 y algo años de carrera, un trabajador autodidacta (de los mejores del planeta quizás) más un gran bajista uruguayo, un tecladista que supo tocar con otros gigantes, un pelucón que le pone sentimientos a las cuerdas y un joven percusionista que a sus 31 años tiene un currículum enorme, se abren paso para su más grande apuesta en nuestro país. 

TODOS LOS DETALLES DEL RETORNO DE OPETH


Integrada actualmente por Mikael Åkerfeldt, Fredrik Åkesson, Martin Mendez, Joakim Svalberg y el baterista Waltteri Väyrynen, la banda atraviesa uno de los momentos más sólidos y maduros de su carrera, respaldada por una ejecución impecable y una puesta en escena poderosa y envolvente.

El concierto del 1 de noviembre en el Movistar Arena se proyecta como una cita ineludible para los seguidores del metal progresivo, una oportunidad única para reencontrarse con una banda que ha sabido trascender modas, géneros y épocas, manteniendo intacta su esencia y su lugar en la historia de la música.

Valores:

Tribuna – $35.000

Platea Alta – $59.000 (Sin numeración)

Cancha – $69.000

Platea Baja – $79.000 (Sin numeración)








Publicidad
Cargando anuncio...