Cuando se habla de Stoned Jesus es imposible pasar por alto su camaleónica carrera, una que desde su fundación en 2009 hasta ahora ha pasado por tantos cambios de formación como de estilo, siendo Igor Sidorenko el único miembro constante a lo largo de los años, pero que ha sabido mantener una identidad en medio del cambio y, lamentablemente, en medio del caos. Más allá de los cambios de estilo y de formación, viendo con cierta distancia la carrera de los ucranianos, podemos encontrarnos con que hay marcadas etapas dentro de la carrera de éstos, por lo que ahora en Resistance, pasamos a a revisar ésta carrera y sus diferentes etapas a lo largo del tiempo.
“First Communion” (2009) es un claro homenaje al Doom y Stoner más clásico, con canciones que no tienen reparo alguno en sobrepasar los 10 minutos de duración, es más, sólo una de sus cuatro canciones tiene una duración menor, sin embargo las raíces de la experimentación futura logran asomarse en canciones como “Falling Appart”, la más larga y aunque sea un tema más bien monótono, cuando un riff es tan bueno, dan ganas de alargarlo y en éste caso logra generar una atmósfera que cambia de forma lenta, pero que termina en una orgía de riffs, ritmos y solos cavernosos cerrando el álbum de forma intensa pero reflexiva.
No es muy aventurado decir que muchos de nosotros conocimos a ésta banda gracias a ésta placa, pero es que “Seven Thunders Road” (2012) es una verdadera joya del Stoner más experimental, ya que acá es donde comienza a asomarse el gusto de Igor por el Prog, y es que en muchas secciones nos recuerda a bandas como Tool o algunos de los trabajos del gran Frank Zappa, siendo hasta hoy “I’m the Mointain” su tema emblema, fuera de ésto tenemos canciones como “Electric Mistress” o “Sunday Morning” que exploran facetas distintas de una banda que desde el vamos decidió jugar con diferentes pasajes sonoros y explorar diversas latitudes dentro del rock más pesado, mientras que “The Harvest” (2018) muestra una faceta quizás un poco más directa y garagera, ya que canciones como “Here Comes the Robots” o “Silkworm confessions” tienen cierto parecido a ese QOTSA más directo de sus inicios, pero sin perderse en el camino y siendo siempre fieles a su identidad.
“Pilgrims” (2018) sería el punto de inflexión de la banda ya que tomaría otro rumbo, algo a lo que ciertos fans llamamos “Prog Jesus”, y es que no escatimaron en recursos para hacer variar su música y llevarla hacia nuevos horizontes, mucho más progresivos, pero también con ciertas notas de Grunge en sus temas iniciales. “Feel” es una canción especial ya que fue la primera que Igor compuso luego de la muerte de su padre, lo que hace que el tema se mueva entre sonoridades muy oscura en varios pasajes, mientras que “Apathy” sería la más experimental hasta la fecha, ya que sería muy influenciada por el Krautrock, de bandas como Kraftwerk en sus inicios o Can, teniendo incluso sintetizadores en su ejecución, haciendo que éste sea un álbum quizás un tanto divisivo entre sus fans más acérrimos (n . de e. yo mismo pasé por alto éste disco por mucho tiempo hasta que hizo click conmigo) pero que contiene una esencia que no se niega a evolucionar.
“Father Light” (2023) es un disco complejo para la banda, aunque fue compuesto y producido durante el 2020 y el 2021, antes que estallara la invasión de Rusia a Ucrania, no es difícil encontrar paralelismos entre ésta placa y lo que por allá está sucediendo incluso hoy en día, ya que “Thoughts and Prayers” es una canción reflexiva, que, conociendo el contexto de la banda y el tiempo en el que fue publicado, se hace imposible de separar entre ambos acontecimientos. Musicalmente sigue un poco la senda del trabajo anterior, abriendo con el tema que titula el álbum en una canción acústica que da paso a “Season of the Witch” la canción que tiene mi riff favorito de la banda, una banda que de riffs pesados, densos y lentos tiene mucho, pero que logra innovar en ese terreno entregando riffazos como el mencionado.
“Songs to Sun” (2025) es su álbum más fresco hasta ahora, y sigue esa senda de recrear su formula partiendo prácticamente de cero, pero manteniendo las raíces que les ha dado su identidad y un sitial más que merecido dentro del Stoner y el Prog, pero experimentando con otros elementos como el Post-Black Metal en “Low” donde incluyen una sección final con blast beats y riffs ala Deafheaven en su faceta más blackera, screams incluidos, pero no sólo se quedan ahí, Riffs monolíticos hay por montones como en “See you on the Road” pero lo más importante es que éste es el inicio de una trilogía que Stoned Jesus ya anunció, siendo éste el primero de ésta nueva etapa, de ésta nueva saga.
Stoned Jesus es, entonces, una de esas bandas que no tiene miedo alguno en cambiar de rumbo, pero que ha sabido mantener su identidad al mismo tiempo, experimentando con todo en pos de enriquecer su música con sonidos tan diversos como comunes dentro del rock más pesados, Stoned Jesus es una banda que nació desde los paisajes desérticos, desde el subsuelo mismo para proyectarse hacia el espacio a un terreno sin fronteras, donde todo vale y donde Igor Sidorenko, su principal compositor es ahora el capitán de una robusta nave que no tiene miedo alguno de llevarla por terrenos tan bellos como desconocidos, tan pesados como acústicos, haciendo que cada espera de un nuevo álbum sea una sorpresa, una caja de Pandora, la cual sus fanáticos no esperamos para poder abrir nuevamente.
Recuerda que Stoned Jesus regresa nuevamente a nuestro país el próximo 29 de Octubre y que puedes comprar tus entradas bajo el sistema PassLine.

