#Columna: Chester, la depresión y Yo


Llevo semanas sin estar, mirando tristemente al pasado e imaginando un futuro oscuro, pero no estoy en el presente. Son días largos recordando y sobreanalizando situaciones, sin hambre, analizando actos, palabras, promesas rotas, metas incumplidas, amores y pasiones arrebatadas de un soplo de mi vida y dejando otras en mí pidiendo a un ser que ya no vendrá, un futuro que no será y un pasado que carga con la dureza de una felicidad que se siente arrebatada. Yo no estoy.

En la práctica diaria se me ve preocupada por los niños, trabajando mucho en la oficina, riendo, a veces me echo unos pasos, lanzando chistes a los colegas de la oficina, bromeando en el grupo de WhatsApp o comprando en el supermercado y muchas otras actividades que son tan normales, tan comunes, pero que ocultan una tristeza profunda que costará tanto tiempo alejar de mi pecho. Espero no fallar en eso, voy por ti felicidad aunque cueste.

Levantarse, tomar medicamentos, bañarse y vestirse, preparar desayunos, alistar a los niños, salir al mundo, trabajar, pelear mis tiempos para compatibilizar con Resistance y mi vida... todo eso cuesta tanto y la gente te ve tan normal, pareciera que no te pasa nada, pero no estás. Simplemente no estás.

Esto es depresión, según un reportaje de El Mostrador la depresión y la ansiedad son construidas por exigencias económicas, sociales, relacionales, culturales, etc. Según algunas cifras del Ministerio de Salud, el 62% de los chilenos la padecen y un 15,8% tienen más de algún síntoma de experimentar depresión. A nivel mundial tampoco los números bajan, somos tantos que hemos vivido (y estamos viviendo) una depresión que no ayuda a ver los colores de la vida, los aromas agradables del mundo, no sentimos a las personas ni escuchamos a nadie.

... como le pasó a Chester Bennington. Hoy es el cumpleaños del que fue el vocalista de Linkin Park y que nos gritó y nos dijo tantas veces que estaba mal a través de sus canciones, pero nosotros solo oímos pero no lo escuchamos. Cometió suicidio en el 2017 luego de dar una batalla contra una depresión profunda y ansiedad infinita, se le extraña pero nos dejó su vida como legado musical y su muerte como advertencia ante una depresión que fue tan engañosa: el baterista de Grey Daze (banda en la que Chester estuvo) recordó en una entrevista que: “...En las semanas y meses previos a su muerte yo no sentí que pasara nada. Hablé con él 2 noches antes de que falleciera y estaba en la cima del mundo”.

Un amigo cercano, Sean Dowdel, comentó en otro medio que “Él era una persona feliz, la mayor parte del tiempo. Creo que así funciona la depresión, la persona a la que ves desde afuera siempre está riendo (...) el dolor que sentía no lo compartía hacia afuera”.



Hoy es el día de la felicidad  y no te hablaré de lo que te hace feliz (hay muchos medios que te pueden complacer con eso), porque es necesario estar bien para llegar a esa felicidad añorada, es imposible serlo con la depresión.  Por eso es importante recordar a todas y todos aquellos que pasan por este dolor lo importante que es buscar ayuda, aunque la vergüenza de admitir un problema e ir a terapia sea la peor o bien buscar a aquellas personas que te apoyan, que están, que te regulan y que te contienen te haga sentir un tanto dependiente. No es dependencia, no es vergüenza: es parte de un proceso que ya no puedes manejar solo y necesitas apoyo. Solo preocúpate de que los que realmente “están y te contienen” no sean los primeros en saltar del barco ante tu problema (que pasa y es horrendo) y también preocúpate de respetar los límites de los que te ayudan porque ellos también pueden salir dañados. La depresión tiene esquirlas duras y violentas.

La cónyuge de Chester, a raíz de la muerte de su esposo, creó la fundación “320 Changes Direction” para ayudar a concientizar a la gente sobre lo importante que es la salud mental y las enfermedades mentales, en Chile hay una línea telefónica *4141 la cual te escucha y puede ayudarte a encontrar esa ayuda que a veces, por dinero, es difícil de encontrar. También busca a esos seres que pueden ayudarte como amigos y familia, pero si no los tienes, sé fuerte y ayúdate: "busca la fuerza en tu caos". Yo desde acá te mando un abrazo a ti y un pensamiento para Chester Bennington: gracias por tu música, perdona si no te escuchamos.

PD: Aquí está la “guata” y lo que siento está allá contigo, donde sea que estés.

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