#LiveReview: The Cure en Chile - Es viernes y la música nos salvó

 

No es fácil simplemente hablar de The Cure y es que el conjunto de rock gótico pasa tantas barreras, impacta tantas vidas y cuenta tantas verdades que probablemente una historia no baste para contar la importancia que hay detrás de este show que marca su regreso a Chile luego de 10 años, pero aun así lo vamos a intentar.

Los liderados por Robert Smith volvieron a nuestro continente tras una larga espera. No lo pensamos dos veces y muchos compraron sus tickets y empezaron a desempolvar el outfit negro, comprar el mejor delineador parala fecha y preparar harto bloqueador para que la piel brillara casi como la primera entrega de Twilight. Y si bien, los góticos predominaron en el estadio, también había nuevas generaciones, colores rosa pastel y melómanos de todo tipo. Todos ellos eran invitados a la fiesta.

La jornada iba a ser de celebración y los británicos invitaron a tres conjuntos como actos de apertura para la noche. The Cruel Visions, Friolento y Just Mustard fueron creando el ambiente para la jornada, entre melodías de rock, beats de new wave y letras oscuras. Todo para que cuando cayera la noche una tormenta se tomara los parlante y anunciara que The Cure estaba más que cerca.

Nunca caemos en la completa oscuridad, las pantallas al fondo comienzan a proyectar una luna y la Tierra para que los músicos lentamente hagan su ingreso con "Alone". La gente está inmóvil y sólo se mueve la neblina que ocupa el recinto el de Macul. Será un show diferente y especial - pero eso no significa que no tenga energía o fuerza - y ahí es donde Smith y su pandilla irrumpen con el primer hitazo "Pictures Of You" que desata el canto de miles que estaban contemplando la oscuridad de los británicos.

Ir tema a tema sería eterno y es que hablamos de un show de casi tres horas, donde todo fue impecable. Nada podía salir mal, vinimos con nuestra mejor pinta para este reencuentro y el romance que se teje entre la banda y el público se siente en el aire con "Lovesong". Las parejas bailan al ritmo de la canción y la cancha se vuelve una suave marejada que mese a aquellos que están hipnotizados ante el trance. Es cautivante ver al conjunto y como si todo estuviese programado el público sabe cómo responder ante singles como "And Nothing Is Forever" llenando el estadio con flashes que trajeron la luz a las sombras que nos abrazaban.

Es un constante ir y salir de dichas tinieblas y "Burn" es probablemente el mejor tema para retratarlo. Con una flauta para su introducción y con los guitarristas Perry Bamonte y Reeves Gabrels creando armonías de antaño nos devuelven al filme de Alex Proyas y nos elevamos con los ingleses en un proceso de catarsis cerrado por la infalible percusión de Jason Cooper.

Es curioso lo que pasa en este espectáculo y es que la música te atrapa, es un abrazo diferente, te pega en lo más hondo entre sus letras, melodías y visuales para luego darte un momento de liberación. "Kyoto Song", "A Night Like This", "Push" y "In Between Days" son parte de esa magia, que siempre tienen a todo el estadio cantando y coreando para luego explotar y saltar en grupo al ritmo de "Just Like Heaven". Llega a ser emocionante y se refleja en los rostros de varios asistentes que entre lágrimas brotan no sólo sus recuerdos, sino que la alegría de estar viviendo una de las presentaciones más esperadas del año.

Superamos la hora y debemos seguir con fuerza. Vaya forma de hacerlo con la etapa más new wave del conjunto al interpretar "Play For Today" y "A Forest", donde Simon Gallup pasa a ser el principal protagonista con un bajo crudo y que retumba en todas las paredes del coloso de Macul. Nos alista para un cierre a lo grande y donde Robert busca las joyas de la banda con "From The Edge Of The Deep Green Sea" y "Endsong".

Inmediatamente el rugido de la multitud clama por otra y Robert ingresa a la carga en solitario. Tiene unas risas tímidas con el público y prepara el primer encore de la jornada, uno que premiará a los más fanáticos con clásicos de culto como "It Can Never Be The Same", "Want" o la magistral "Disintegration".

Nos rompió con esta última, estamos al borde de un abismo con una de las letras más demoledoras de Smith y ahí, cuando estamos a punto de caer, regresan para su segundo encore y producir esa última liberación.

"Lullaby" da el pie de arranque y cual araña nos atrapan en sus redes una vez más, nos envuelven en seda para estar cobijados y abrigados ante el frío que se toma el recinto. Ya cuando estamos más cómodos nos permiten salir y emerger de nuestra pupa, y así como la mariposa chilena que Robert vistió en su polera, nosotros salimos enamorados (de un otro, de nuestra pareja o de nosotros mismos) al ritmo de "Friday I'm In Love" y bailamos hasta sellar esta cita al ritmo de "Close To Me", "Why Can't Be You" y "Boys Don't Cry".

Tras casi tres horas y con el viernes a minutos de llegar cerramos el show de The Cure. Uno que sonó como ningún otro, pero que más allá de los decibeles y armonías, donde más pudo sentirse fue en el interior de cada fanático.

The Cure es una banda que no es ajena a muchos y muchas, es un punto de unión de muchísimas generaciones que lo bailaron en su juventud en algún boliche, de los melómanos que se rindieron ante una discografía llena de clásicos, de los milenials que los conocieron por los covers de la serie Bakán o de los Z que realizan Tik Toks a su ritmo. Da igual como llegaste, todos amamos a The Cure y vinieron a ser la cura para muchos de los problemas que nos agobian en el día a día. Por eso y mucho más "grande, Don Robert" (Exclamó una amiga entre la emoción al término del show).

Quizás fue un día de mierda en el trabajo, quizás aún no llega esa chamba que estás esperando, quizás la depresión está más brígida que nunca, quizás las monedas no dan para el fin de mes o el paso del tiempo y los años te está agobiando. Todos acá son bienvenidos y abrazados por la música de los británicos, en lo que es uno de los procesos más únicos que tiene la música, la catarsis.

Lo mencioné arriba y es que contar esto sólo desde mis ojos sería sumamente sesgado y es que The Cure es tan transversal como tu propia historia. Lo dijeron en su disco Desintegration, el paso del tiempo es demoledor y muchas veces los años van cambiando las experiencias y como sentimos el día a día, pero es ahí cuando entre acordes podemos encontrar la cura a todo ese malestar y reinterpretar emociones pasadas.

Recuerdo haber visto el cartel de una chica que decía "The Cure your music is my cure" (The Cure su música es mi cura) y la verdad es que no hay mejor forma de describirlo. El conjunto de adentra en las tinieblas cual Dante bajando por los círculos del infierno y nos busca, nos toma la manito y nos va sacando poco a poco. Son esas canciones que nos hacen ir en la introspectiva, nos hacen bailar abrazados con otro o uno mismo y luego estallan en un hitazo alegre y lleno de energía.  Eso fue el show de anoche, un espacio y un momento para detener el tiempo, detener lo malo que hay alrededor y esperar el viernes con ansias sabiendo que será mejor.

Hoy ya es viernes y siéntete enamorado de alguien, de la vida o contigo mismo, elige la que más te represente. En este sistema que muchas veces nos agobia con su velocidad, sus normas, responsabilidades e injusticias apareció desde Inglaterra una cura que es amable con todos. Te abraza, te conmueve y enamora, te demuestra que quizás las cosas no son eternas, que cada noche debes vivirla con lo bueno y lo malo y dejar esas lágrimas correr de vez en cuando. Vístete como gótico todo el año o saca tu mejor outfit rosa pastel, porque acá todos se pueden expresar como quieran cuando The Cure está sonando en el estadio, tus audífonos o en tu reproductor.

Por Felipe Pino Guerrero
Fotografías cortesía de DG Medios por Andie Borie


Setlist:
-Alone
-Pictures Of You
-High
-Lovesong
-And Nothing Is Forever
-Burn
-Fascination Street
-Kyoto Song
-A Night Like This
-Push
-In Between Days
-Just Like Heaven
-At Night
-Play For Today
-A Forest
-Shake Dog Shake
-From The Edge Of The Deep Green Sea
-Endsong

Encore
-It Can Never Be The Same
-Want
-Plainsong
-Disintegration

Encore 2
-Lullaby
-The Walk
-Friday I'm In Love
-Close To Me
-Why Can't Be You?
-Boys Don't Cry

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