#DeCulto: Abbath el demonio que siempre regresa

 

Olve Eikemo, pero mejor conocido por todo el mundo del metal como Abbath, es un músico que durante años nos ha sorprendido ya sea por su música, sus humoradas o polémicas. Sin embargo, estas últimas se han tomado el foco de la carrera del músico, pero pocas veces nos damos el tiempo de destacar sus aciertos frente a estos y esta nota va de ello.

 Claro, es fácil destacar el gran legado de Immortal dándole un sonido diferente al black metal noruego o agregándole un valor en la fantasía con la creación del reino imaginario de Blashyrkh. Pero lo que pocas veces se destaca es el carácter resiliente del músico y su constante renacer, sacando de la culminación de algunas situaciones nuevas energías y vida.


Sólo piensa en sus inicios, donde Olve venía de un primer proyecto llamado Old Funeral, un conjunto que dio cobijo a grandes figuras del black metal como Varg Vikernes y un primer punto de encuentro con su aliado en Immortal Demonaz.

En pleno auge del black Noruego deciden culminar un proyecto de alto potencial por sus figuras, reagruparse y resurgir con una propuesta más sólida y mejor estructurada, en este caso Immortal y que en muy pocos discos logró consolidarse como un gigante del subgénero con clásicos como Pure Holocaust y Battles In The North.

Este auge no duró mucho y la banda culminó prematuramente en 2003, para luego tener un segundo round y que sorprendió a todo el mundo con All Shall Fall. Lo que sería garantía de prosperidad para los próximos años fue caos en un par y terminó nuevamente con la ruptura del conjunto, todo por una disputa interna con Abbath por temas de derechos.

El músico se pudo haber quedado ahí, pero su búsqueda constante no le permite estar estancado en un sólo lugar y cuando fue ese primer quiebre, I apareció por unos años. En este caso y con algo más definitorio con Immortal - y tan polémico por lo demás - Olve aprovechó sus energías y resurgió con el potente proyecto solista ABBATH.

Sin embargo, cuando las complicaciones laborales no son el mayor problema que hay que enfrentar, la propia realidad suele dar la sorpresa y un cuadro depresivo y de abuso de sustancias en 2019 llegó a Olve a uno de sus puntos más bajos, protagonizando una serie de números ridículos y otros que caían en lo triste, siendo el más polémico su show en Argentina en 2019 donde no fue capaz de realizarlo dada su condición.

Todo pudo haberse quedado ahí, en una mala noche, pero no con Abbath. Este canceló todo su tour y se internó de inmediato a la espera de rehabilitarse. Lo que para muchos pude ser una mala borrachera, para el noruego fue un punto de inflexión, de tomar consciencia y fortalecerse. Vaya que lo logró luego con su retorno con el actual Dread Reaver de 2022.

Las razones pueden ser múltiples y varias, pero a Abbath le han "pegado" bastante durante su trayectoria. Pudo haber cedido en múltiples instancias y tirar la toalla, tuvo varias oportunidades para dejar este camino, pero siempre continuó y tuvo una respuesta más fuerte a cada caída y su carrera solista es la más clara prueba de ello. 

Olve o Abbath, dos caras de la misma moneda, pero ambas son igual de resilientes ante las adversidades que el camino les trae. No importa cuando leas esto, estoy seguro que Abbath seguirá siendo un demonio que se niega a descansar y que siempre va a regresar.

 

Recuerda que Abbath se estará presentando el próximo 12 de noviembre en la Sala Metrónomo junto a Weight Of Emptiness. Las entradas ya están disponibles a través del sistema Puntoticket.

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