#LiveReview: Sodom + Sinister - "Un tornado furibundo a pasos de La Moneda"

Era un Santiago nublado, con un clima frío, perfecto para que luego de 10 años de ausencia Sodom (o Wodos pa los amigos) volviera a nuestras tierras, siendo la única banda del big four alemán que no nos visitaba en tanto tiempo, por ende se transformaba en un imperdible. A eso se sumaba Sinister como invitado especial, lo que hacía de esta jornada una batalla de brutalidad, la cual no se quedó corta, así que partimos al Teatro Coliseo, gracias a la invitación de Spider, para una jornada llena de chaquetas de mezclilla, jeans pitillos y zapatillas blancas con caña.

La jornada partió muy puntual, cosa que se agredece porque sería bastante extensa, y los encargado de abrir los fuegos fueron los nacionales de Luctus Hydra, banda que no había tenido la oportunidad de ver en vivo, y me dejaron gratamente sorprendido. Con un black metal muy bien hecho, de estilo sinfónico según yo, sin embargo no soy muy amigo de las etiquetas por lo que me disculpo de antemano. Luctus Hydra no podía ser una banda más ad hoc al clima del día, que nos transportaba a un bosque frío y oscuro, con su sonido poderoso, veloz y herege, es una banda que en vivo posee potencia para derrochar a borbotones, con un swip picking a dolor, una voz gélida y desgarradora, y una batería que retumba como un relámpago infernal.

Poco tiempo le tomó al público conectarse con la banda, dejando caer vítores, aplausos y cabezas moviéndose por doquier, ya que era imposible no sumergirse en el dolor de la música de Luctu Hydra. Sin duda lo que más me sorprendió fue lo técnico y limpios que sonaban, ya que por lo regular es un estilo que no se caracteriza por una alta definición, sin embargo ellos lo lograban sin perder la escencia y el espíritu del black metal. Definitivamente una banda que me encantaría ver con un show de larga duración, 6 jumbitos para les cabres.

Ya entrada la noche, y siguien un estricto cronograma apareció en escena Sinister, que luego de diferentes inconvenientes lograron concretar su fecha en Chile, y en medio de este maravilloso cartel que se agradece totalmente poder ver a dos leyendas juntas. Una banda con vida desde 1988 que desde el primer minuto subió a dejarlo todo sobre el escenario, con riffs muy rápidos y ritmos muy pesados, demostrando que en Holanda también existe el death metal y siguen más vigentes que nunca. 

Uno a uno fueron lanzando los mejores temas de su parrilla como Transylvania, Convulsion of Christ y Sadistic Intent dejando en claro que no venían con animos de guardarse nada. Sinister es una metralleta tras los guturales vomitivos de Aad, que golpean a todo el mundo. En medio de la cancha, la banda se siente como un huracán furibundo desatado, un evento demoledor que no deja nada a su paso, una máquina de picar carne tan bien aceitada que tocan de memoria cada riff sin soltarte ni por un minuto. 

La gente comenzó a realizar los primeros moshpits masivos que ocupaban el cecntro de la cancha del Teatro Coliseo, que a esa altura ya se encontraba casi completamente lleno, dejando a todo el mundo lleno de sudor y una energía inconmensurable. Finalmente cerraron su show con Deformation para dejar a un público extasiado, con hambre de más música rápida y violenta, la antesala perfecta para esperar a Sodom.


La verdad es que nunca los había visto en vivo, y no iba preparado para lo que seguía, tanto por parte de la banda como por parte del público. Poco después de las 9:30 Sodom se subió al escenario a cerrar el trato, si venías por velocidad, si venías por violencia, si venías por grandes y pesados riffs, los alemanes traían todo esto dentro de su paquete y mucho más. Abriendo con Among the Weirdcong la gente estalló, y me movía intentando cabezear en la osilación de una marea de gente que repletaba el Teatro Coliseo de esquina a esquina. Se hacía difícil sacar el celular para grabar, para anotar los temas, cuando la banda golpeó con Jabba the Hut seguida por Conflagration y poco a poco me dejé llevar por la marea que me fue sacando del frente del escenario.

De ahí en más todo fue locura y bestialidad, Sodom golpeaba con clásicos como Sodomized o Outbreak of Evil, avanzando cada vez más rápido, cada vez más pesado, cada vez más potente, lo que hacía que el público se olvidara del cansancio, se olvidara que llevaban más de 3 horas ahí, y dieran todo en la cancha mosheando, gritando, saltando y aplaudiendo. Tom Angelripper sentía la energía y se detenía entre tema y tema para escuchar a la gente gritar "Sodom", notoriamente emocionado, recibiendo cerveza y cigarros de los fanáticos para devolver con su cercanía, el amor y la emoción del público chileno, no por nada "somos el mejor país de Chile hermano".

Para Agent Orange la emoción fue tal, que de un moshpit que ocupaba casi toda la cancha nacieron dos bengalas que encendieron la noche, y las energías del público y de los alemanes, que veían el fuego desde el escenario junto a la gente realizando crowd surfing e intentando stage diving, traduciendose en una locura que la banda retribuía con más energía, y llamando un poco a la calma, a que nadie salga herido y vociferando "You guys are the best of the fucking world" y "Vosotros son los más locos del mundo". Siguieron cayendo los clásicos y para Nuclear Winter nuevamente explotó una bengala con un público que era una verdadera locura, y quería dejar todo en el moshpit, así como Sodom lo dejaba todo sobre el escenario.

Los alemanes definitivamente son un imperdible, con un sonido demasiado brutal y potente, con una mezcla maravillosa de velocidad y precisión que te vuela la cabeza y te arrolla como una aplanadora. En vivo suenan de maravilla, transmitiendo esa demoledora energía de violencia que impregnan en cada canción, y demuestran que tienen muy bien ganado su lugar dentro de los 4 grandes del thrash alemán, y si me apuran un poco los pondría de los primeros, incluso arriba de Kreator que los he visto en varias ocasiones, pero este show fue una patada directo a la mandíbula, que te arrastraba a su espiral de violencia y agresividad y te botaba con Bombenhagel para volver a casa exhausto pero con el alma llena de Sodom, un imperdible para cualquier amante del metal.


Escrito por Ramiro Jorquera
Fotografías por Francisco Aguilar

Setlist

Sinister

Malicious
Transylvania
Blood Ecstasy
Neurophobic
Convulsion of Christ
Sadistic Intent
Epoch of Denial
Symphony Nr XII
The Sciencec of Prophecy
Masquerade of an Angel
Afterburner
The Carnage Ending
Deformation

Sodom

Among the Weirdcong
Jabba the Hut
Conflagration
Better Off Dead
Sodomized
Exhibition Bout
Outbreak of Evil
Sodomy and Lust
Agent Orange
Leave me in Hell (Venom cover)
Surfin' Bird (The Trashmen cover)
M-16
Silence is Consent
Tired and Red
Caligula
Nuclear Winter
Equinox
Blasphemer
Incest
Remember the Fallen
Ausgebombt
Iron Fist (Motorhead cover)
Bombenhagel





Publicar un comentario

0 Comentarios