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#Especial: Rockeras antipatriarcales




Posterior a los shows de bandas lideradas por féminas hace un par de días, tanto Epica y Vuur y el sinfín de bandas que integran mujeres en sus filas y participarán del Lollapalooza chile 2018, y el completísimo cartel local del rock femenino, preparamos esta nota para reconocer el notable trabajo que realizan las talentosas muchachas del rock que rompen esquemas y derrumban prejuicios. Antes de continuar con la lectura, usted es libre de cerrar esta pestaña si el texto le parece algo feminista. (No, señor. No la está escribiendo una “feminazi” y de pasada, trate de eliminar esa palabra de su vocabulario. Esta nota fue escrita y editada netamente por hombres) 

Desde que tenemos memoria que miramos a las mujeres como personas débiles y vulnerables. No sólo eso, para peor, como sociedad creemos que ni siquiera están capacitadas para realizar ciertas labores que no son ni necesario mencionar porque  tomaría una enormidad de tiempo. A su vez, también hemos crecido pensando que los hombres no pueden desenvolverse en ámbitos que históricamente han sido adjudicados a las mujeres. Tampoco vamos a mencionarlos. Lo cierto es que gracias a las mismas féminas empoderadas y hartas del dominio masculino, es que estas costumbres de un mundo machista se han comenzado –por fortuna- a erradicar.

El rock desde sus inicios ha sido sinónimo de rebeldía. Los padres de los 60’s o 70’s se escandalizaban al ver a sus hijos hacer “cosas inmorales”. Esa rebeldía los llevó a caracterizarse de cierta forma: el pelo largo  y las ropas rotas es lo más notorio. Ver a los jóvenes vestir así era para escandalizarse. Peor si eran mujeres. Porque se suponía que ellas debían ser frágiles, débiles y sumisas. Lógico. Existía (y existe aún) la idea de que si una mujer hace algo incorrecto es peor que si lo hiciera un hombre.

Es precisamente la rebeldía recién mencionada de la que las féminas han logrado hacerse partícipes. Si hace décadas fueron Janis Joplin, Patty Smith o Joan Jett los rostros visibles de las mujeres en el rock, hoy son cientos de chicas las que representan al género y continúan demostrando que para ser – al menos- respetadas, no necesitan tener bolas.


No hablamos necesariamente de que todas deban ser Ronda Rousey, Holly Holm o la Crespa Rodriguez para ser fuertes. No hablamos de fortalezas físicas. Hablamos de igualdad. Por amor a su abuela no me venga con eso del igualismo. De que las mujeres tengan mismos reconocimientos, mismo respeto, misma posición que los hombres en todo sentido. Lástima que en el submundo del metal y el rock existan los estúpidos estereotipos y se crea que este estilo de música es sólo para gente ruda, por lo que las mujeres no tendrían mucha cabida en él. Falso.

Las guitarras y la historia se han encargado de enrostrarle al mundo de cuán capaces son las mujeres de lograr igualar a los hombres. (Porque es cierto, no quieren estar por sobre nadie). Partamos por la icónica Janis. La talentosa voz y rostro de un movimiento que se rebeló en los años sesenta, logró sobresalir del resto y convertirse en la primera mujer rockera como modelo a seguir. Falleció por una sobredosis de drogas a los 27 años (harta del mundo en el que no encajaba) e integra el grupo de las estrellas de rock fallecidas a esa edad. Luego siguen Patti Smith “la madrina del punk”, pionera del punk norteamericano. Reconocida también por sus poesías. Joan Jett es otra de las figuras femeninas del género que ha logrado enormes reconocimientos, siendo bautizada como “la reina del rock”. Mención honrosa para las tremendas Joan Baez Marianne Faithfull y Jonni Mitchell, de quienes no todos han oído, pero que sin duda son parte importante de esta pugna contra el machismo. Y lógicamente no podemos dejar de mencionar a Kate Bush, quien remeció  el mundillo de los machos lanzando una propuesta art pop similar a la de Peter Gabriel. Pero a diferencia del ex-Genesis, y a pesar del apoyo del icónico David Gilmour en sus inicios cuando adolescente, el machismo reinante en el pop le valió el mote de "loca de patio", dejando en claro la incomprensión con la que tuvo que lidiar hasta bien entrada la década de los '80. También Björk, la islandesa que arremetió con su estilo musical no apto para consumidores promedio de MTV.

Quienes tomaron el testimonio en los ochentas y noventas fueron Debbie Harry, Pat Benatar, Dolores O’riordan, junto a un considerable grupo de chicas hartas hasta la tusa del mundo dominado por hombres. No es necesario mencionar sus completas obras musicales porque este texto no es un review. Lo que sí es necesario decir es que todas estas mujeres llegaron al mundo a patear culos. Son las que cimentaron el camino a las bellas voces femeninas de hoy. Tales como: Simmone Simmons, Anneke Van Giersbergen, Lee Douglas e incluso la mediática artista nacional Mon Lafferte, ejemplos claros de que para ser fuerte no se necesitan ni bolas, ni esteroides, ni desbordar testosterona. 

Máximo respeto también para las enormes rockeras femeninas locales: Cinthia Santibáñez, Cler Canifrú, Francisca Torés, Karín Aguilera, Denise (Aguaturbia), entre otras. Perdón si no se nombra a todas, pero sepan que cada una de las chicas que algún día decidió agarrar una guitarra, un bajo o un par de tarros y rockear, puede sentirse plena y libremente identificada con este texto. Está dedicado 100% a ustedes.

El feminismo es motivo de burla para muchos. Sin embargo, cada vez son menos (y de seguro pronto dejarán de existir). Como si las violaciones, las agresiones físicas y los femicidios fueran motivo de risa. Como si cada hombre que postea memes riéndose del físico de la mujer que -según todo este mundo liderado por machos empoderados separó a los Beattles, no tuvieran madres ni hermanas envejeciendo a su lado. Por suerte existieron las Riot Girrrl, activistas femeninas que aunque se vieron afectadas por un similar grupo de matones, su mensaje aún cala fuerte en las chicas rudas de hoy. (insisto en que para ser ruda y fuerte no hay que ser Ronda Rousey)

Esta nota que para la mayoría puede ser bien latera, va dedicada a todas las “cherry bombs” que le han dado un ambiente más agradable al mundo de hoy. Aún así, falta mucho. Es necesario reflexionar y darnos cuenta de cuánto han peleado las chicas para dejar de ser miradas por encima del hombro. Mientras la sociedad continúe haciendo vista gorda a sus demandas, las Lita Ford, Joan Jett y Cinthias Santibáñez seguirán siendo la PULGA EN LA OREJA de los machos. Agradezcan que no dijimos PATÁ EN LAS BOLAS, porque harto que se la merecen algunos.


Bastián Gómez
Claudio Miranda
Diego Pino
Pablo Madrid



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